Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas en gran parte de Chile, el control inteligente de sistemas de calefacción mediante sensores, termostatos conectados y soluciones domóticas se ha consolidado como una alternativa eficaz para reducir el consumo energético y mejorar la eficiencia de edificios residenciales, comerciales e industriales.
La digitalización de los sistemas HVAC (Heating, Ventilation and Air Conditioning) a través de sensores IoT, automatización y algoritmos avanzados permite ajustar el funcionamiento de los equipos en tiempo real según la ocupación, las condiciones ambientales y los patrones de uso. Una revisión sistemática de la literatura científica reciente -que abarca casi 90 estudios publicados entre 2019 y 2025- concluye que estas tecnologías de control inteligente pueden generar ahorros energéticos consistentes entre 20% y 40% en comparación con sistemas tradicionales sin control adaptativo, especialmente cuando se integran sensores de ocupación, monitoreo automático y lógica predictiva para la optimización del HVAC.
Estos sistemas no solo permiten disminuir el uso innecesario de energía en espacios vacíos, sino que también reducen el estrés de los equipos durante los peaks de demanda. Por ejemplo, las soluciones más avanzadas responden automáticamente a la presencia de personas, regulan la temperatura en función de diferentes zonas y condiciones ambientales, y ajustan la operación de los equipos en función de datos históricos y tendencias de ocupación, lo que evita el uso continuo de los sistemas de enfriamiento sin afectar el confort térmico de los usuarios.
“El control inteligente de climatización redefine la gestión energética de los edificios, permitiendo que los sistemas de calefacción o aire acondicionado operen sólo cuando y donde realmente se necesitan. Esto tiene un impacto directo tanto en la reducción del consumo eléctrico como en la disminución de los costos operativos sin comprometer el confort”, afirma Gabriel Estay, director Nacional de Ventas para Chile en Schneider Electric.
Según indica el experto, esta tecnología es especialmente relevante en regiones con bajas temperaturas, donde la climatización puede representar una proporción importante de la demanda eléctrica total.
Además de los beneficios en consumo, el uso de sensores y plataformas digitales facilita una visión integral del desempeño energético de un edificio, entregando datos que permiten estrategias de mejora continua, mantenimiento predictivo y adaptación de perfiles de operación según condiciones climáticas y patrones de uso. Esto resulta clave en ciudades con climas extremos y tarifas eléctricas variables, donde cada kilovatio hora cuenta tanto para empresas como para hogares.
Schneider Electric aporta a este desafío con su arquitectura EcoStruxure, una plataforma abierta e interoperable que integra sensores, dispositivos conectados y software de análisis para gestionar de manera avanzada los sistemas HVAC y otros subsistemas eléctricos. A través de esta plataforma es posible monitorear en tiempo real el rendimiento de los equipos, ajustar automáticamente los parámetros de operación y generar reportes que facilitan la toma de decisiones basadas en datos. “Esto no solo reduce el consumo energético durante episodios de temperaturas extremas, sino que también fortalece la eficiencia general de las infraestructuras y contribuye a objetivos de sostenibilidad corporativa y reducción de emisiones”, explica Estay.
En este contexto, la digitalización de los sistemas de climatización se proyecta como una herramienta clave para enfrentar las bajas temperaturas y la creciente demanda eléctrica asociada a la calefacción de edificios. La incorporación de sensores, automatización y plataformas de monitoreo permite gestionar de manera más eficiente el consumo energético, reducir costos operativos y mejorar el desempeño ambiental de las instalaciones.
Sobre Schneider Electric
Schneider Electric es líder mundial en tecnología energética, impulsando la eficiencia y la sostenibilidad mediante la electrificación, automatización y digitalización de industrias, empresas y hogares. Sus tecnologías permiten que edificios, centros de datos, fábricas, infraestructuras y redes funcionen como ecosistemas abiertos e interconectados, mejorando el rendimiento, la resiliencia y la sostenibilidad. Su portafolio incluye dispositivos inteligentes, arquitecturas definidas por software, sistemas basados en IA, servicios digitales y asesoramiento experto. Con 160.000 empleados y un millón de socios en más de 100 países, Schneider Electric se posiciona constantemente entre las empresas más sostenibles del mundo.
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