A contar de junio de 2026, un nuevo hospital público de Santiago ha cerrado su unidad de maternidad debido a la baja cantidad de nacimientos que se registraban en ese recinto, ello se suma a otros 5 cierres de maternidades desde 2019 en adelante, también por la misma causa. En el área privada de salud también este efecto se ha producido por la disminución progresiva del número de partos atendidos en clínicas y por ello desde 2021 se cerró la maternidad en diversas regiones donde habían otras alternativas, afirmó el director médico de Red Salud.
Sin duda que el tema es grave, y lo avala la información entregada por el INE de que el 2025 Chile registró la tasa de natalidad más baja de su historia con una tasa global de fecundidad (TGF) de 0,99 por mujer, con 146.000 niños , lo que implica menos de un nacimiento por mujer, y equivale a una caída de un 47% respecto de 1993 donde la TGF fue de 2,44 y 5,5 en el año 1960.
También el año 2025 la cifra fue de 126.428 defunciones, proyectándose que para el año 2028 las defunciones serían más que los nacimientos, generándose un crecimiento negativo de la población. A lo anterior se une que en el año 1993 la edad promedio de la maternidad era de 27 años y esta se elevó a 30 años en 2025.
Hay que decir que con esta cifra de 0,99 TGM, nuestro país está dentro de los 3 países con menos natalidad, sólo después de Corea del Sur, con 0,75 y Singapur con 0,96, y sobre China con 1,02 y Tailandia con 1,19 .
Un estudio del Ministerio de Hacienda, determinó que las causas estructurales de esta situación en al menos en los últimos 20 años, no está en que las mujeres rechacen la maternidad por si misma, sino que estiman que las condiciones actuales la hacen muy difícil, por el costo de la vida, la precariedad laboral de la mujer, la falta de corresponsabilidad y de redes de apoyo.
Este es un tema de la mayor gravedad, con estas cifras en 2 generaciones más, unos 50 años,, se van a presentar los siguientes efectos en nuestro país. La población va a descender de los 19 millones actuales a 9 millones. Y allí va darse a haber una pugna muy fuerte entre las generaciones de viejos y de jóvenes para la definición del país y los beneficios para unos u otros.
Que claramente va a ser una sociedad de viejos, con pocos niños, lo que a su vez traerá una serie de otras consecuencias, por ejemplo, quién va a mantener el país, quién va a realizar los trabajos pesados, que pasará con los colegios y hospitales actuales, quiénes van a formar las fuerzas armadas y de orden, en algunos casos va a tener una influencia sobre las pensiones futuras, y por cierto no podemos esperar, que la migración venga a solucionar este problema grave, porque nada asegura que en el futuro también seguirá un flujo migratorio hacia Chile, ya que si las cosas se ponen muy difíciles lo más probable que no sea así. También la IA influirá en el mercado laboral, en una forma que no sabemos.
Entonces ante esta situación que amenaza la supervivencia como nación qué se puede hacer. Lo primero es que debemos conversarlo, y hay que buscar la solución a aquellas condiciones estructurales que van contra la mujer.
Como soluciones materiales, se han planteado ya un bono por niño nacido que se mantenga depositado hasta que este menor sea plenamente capaz, y donde esa cifra pudiera permitirle tomar decisiones de empleo y de vida futura.
También hay que incentivar a las familias a tener hijos, y por ello deben estudiarse las opciones que se han usado en otros países, como son educación y salud gratuita para los niños, y como uno de los graves problemas como lo demuestran todas las encuestas es que los jóvenes hoy día no quieren establecer relaciones permanentes y tener hijos por la incertidumbre laboral pero también habitacional, debe establecerse un régimen de beneficios en estos temas, como podría ser por ejemplo una exención de impuesto territorial similar a la planteada para la tercera edad, pero ahora para jóvenes menores de 35 años, padres o madres.
El tema es tremendamente complejo, de muchos factores, pero lo que no podemos hacer es ocultar la cabeza bajo la arena, es un tema tremendamente grave donde está involucrada la supervivencia como nación, y nadie puede eludir este asunto.
Robert Morrison Munro, Ph.D.
Universidad Autonoma de Chile.











