Trongkai, empresa chilena de gestión tecnológica ligada al fondo Cehta Capital y pionera en bioeconomía circular, lidera el programa PTEC-AGROSPHERE, una iniciativa que marca uno de los avances más relevantes en economía circular agroindustrial de los últimos años.
La nueva planta piloto, ubicada en Talca, procesará inicialmente 1.000 kilos diarios de residuos agroindustriales para convertirlos en ingredientes destinados a la nutrición animal mediante tecnologías inéditas en Latinoamérica.
La iniciativa cuenta con un financiamiento de M$5.000 —compuestos de M$3.000 aportados por CORFO y M$2.000 por capital privado— y contempla una inversión gradual proyectada de USD$10 millones a un plazo de 10 años para avanzar hacia la primera biorrefinería agroindustrial del Maule.
El proyecto representa una nueva alternativa certificada para las empresas generadoras de residuos agroindustriales, facilitando el cumplimiento de la normativa ambiental y los estándares nacionales e internacionales de circularidad, al mismo tiempo que abre una futura fuente de abastecimiento nacional y sustentable para sectores como la salmonicultura, la ganadería, la lechería, la avicultura, la porcicultura y la alimentación de mascotas.
Al encuentro asistieron Autoridades del Gobierno Regional, ejecutivos de CORFO, entidades académicas y de investigación junto a organizaciones
gremiales y empresas del Maule interesadas en el tratamiento de residuos que actualmente es un problema a nivel nacional.
Esta planta piloto viene a demostrar que es posible transformar residuos agroindustriales que actualmente son un problema en la industria, tales como orujo de uva, pomasas de manzana y tomate, y alperujo de oliva, entre otras, en ingredientes para la nutrición animal, utilizando tecnologías de primera generación que no existen en Latinoamérica, como los Pulsos Eléctricos (PEF), entre otras.
Con capacidad para procesar inicialmente 1.000 kg diarios de residuos de la industria del alimento, la planta sentará las bases técnicas para el escalamiento hacia la creación de la primera Biorrefinería del Maule a escala industrial.
Detrás del programa está un consorcio formado por Trongkai, empresa chilena ligada al Fondo Cehta Capital, como gestor tecnológico; CORFO como entidad mandante; y la Universidad de Concepción, la Universidad de Talca y la Universidad de Chile como socios académicos.
El financiamiento combinado supera los M$5.000, con M$3.000 aportados por CORFO y M$2.000 en capital privado. La inversión proyectada que se materializará gradualmente en un plazo a 10 años alcanzará los USD$10 millones al final del período de desarrollo contemplado para la iniciativa.
Esta iniciativa además viene a cooperar regionalmente con hacerse cargo de una gran partede las miles de toneladas de residuos que son el resultado de la gran producción y exportación agroindustrial que tiene su centro neurálgico en el Maule, así como también atraer nuevas tecnologías e investigación y desarrollo ligados a los centros académicos y de investigación de la misma región.
Bajo la normativa ambiental vigente —en particular la Ley REP (N°20.920)—, las empresas generadoras de residuos agroindustriales están obligadas a declararlos en el Sistema Nacional de Declaración de Residuos (SINADER).
Sin embargo, actualmente una parte importante de la industria no tiene regularizada esta disposición, lo que representa un riesgo legal y ambiental creciente. El proyecto viene a ofrecer, en una primera fase, una opción concreta para que estas empresas puedan cumplir con la normativa. Dado que los costos de contar con esta maquinaria de forma individual son inviables considerando la estacionalidad de los residuos, el modelo que se propone es el de una multiplanta de uso compartido —con varias empresas ya interesadas en disponer sus residuos bajo esta
opción—, posicionándose así como una solución eficiente y de corto plazo para la industria.
Impacto y alcance
En ese marco, para la agroindustria nacional, esta iniciativa representa una nueva alternativa de destinación para residuos orgánicos de origen vegetal, que permitirá gestionar estos materiales bajo un modelo certificado y alineado con los crecientes estándares de sostenibilidad exigidos por los mercados nacionales e internacionales.
Esto resulta especialmente relevante para las industrias dedicadas a la elaboración de pulpas, jugos, purés de frutas, tomates y descartes provenientes de industrias de productos frescos de exportación, sectores que enfrentan permanentes procesos de auditoría e inspección asociados a la gestión de residuos y sostenibilidad.
Además de contribuir al cumplimiento de la legislación vigente, las empresas generadoras de residuos podrán fortalecer sus estrategias de economía circular y responder de mejor manera a los procesos de inspección y auditoría que enfrentan periódicamente. En un
contexto donde la trazabilidad ambiental y la valorización de residuos son cada vez más relevantes para la competitividad, la iniciativa busca transformarse en una solución concreta para una problemática histórica de la agroindustria nacional.
El proceso de creación de esta Biorrefinería pasará por un programa de pruebas de nuevas tecnologías y la modelación de nuevos procesos de negocios que permitan la viabilidad económica de este desarrollo, proceso que será llevado adelante con proveedores de tecnología e instituciones académicas y de investigación como UdeT, UdeC y UdeChile, entre otras.
Con un plan a 10 años, el escalamiento de la planta piloto recorrerá una primera etapa de cinco años enfocada en el tratamiento básico de residuos en forma eficiente. Esta fase estará centrada en la estabilización de residuos con foco en la eficiencia productiva y lainocuidad. Desde el sexto año en adelante, el proyecto avanzará hacia una etapa de integración con otros desarrollos que permitan extraer ingredientes de escasa presencia para la alimentación animal, incorporándolos en su matriz productiva, para posteriormente escalar esta fase a nivel industrial.
Para los productores de proteínas de origen animal, el desarrollo de esta tecnología también constituye una oportunidad estratégica, ya que permitirá generar una nueva alternativa de abastecimiento de ingredientes alimenticios de origen nacional y natural, provenientes de procesos de economía circular o upcycling. Entre los potenciales beneficiarios de esta futura oferta se encuentran la salmonicultura, la crianza de vacunos y lecherías, la industria avícola, la porcicultura y la alimentación de mascotas, sectores que podrán contar progresivamente con ingredientes desarrollados en Chile, fortaleciendo la seguridad de suministro, la trazabilidad y los atributos de sostenibilidad que hoy demandan los mercados globales.
Esta es una historia de innovación, de fuerte impacto regional y nacional, de sustentabilidad y desarrollo empresarial, ya que acompaña a la agroindustria nacional en el cumplimientode normas y exigencias de los mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, abre nuevas oportunidades para la valorización de residuos, la generación de ingredientes para alimentación animal de origen nacional y la construcción de una economía circular con impacto productivo, ambiental y social para Chile.






