Para muchas personas, una visita al dentista sigue estando asociada al miedo o la incomodidad. Aunque la odontología ha evolucionado significativamente en los últimos años, la ansiedad dental continúa siendo una barrera que impide acceder oportunamente a controles preventivos y tratamientos tempranos.
Los indicadores de salud bucal evidencian la necesidad de fortalecer la prevención y los controles oportunos. Un reciente estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de los Andes reveló que el 62% de los chilenos considera que su salud bucal es regular, mala o muy mala. Asimismo, la encuesta “Sonrisa Chilena” de Cadem evidenció que una de cada diez personas reconoce no haber visitado al dentista durante años.
“Muchas veces el problema no es la enfermedad en sí, sino el tiempo que transcurre antes de consultar. Cuando una persona evita la atención por miedo, una situación que podría resolverse de forma simple termina convirtiéndose en un tratamiento mucho más complejo”, explica el Dr. Diego Escandón, cirujano dentista y Clinical Specialist de Solventum.
Según el especialista, cuando los pacientes retoman la atención tras largos períodos sin controles es frecuente encontrar problemas avanzados que requieren procedimientos más extensos e incluso pueden derivar en la pérdida de piezas dentales.
Cómo romper el círculo del miedo
Para quienes sienten ansiedad frente a la atención odontológica, el especialista recomienda comunicar sus temores desde la primera consulta y no esperar a que aparezca dolor para acudir a un control. Detectar los problemas a tiempo permite tratamientos más simples, rápidos y menos invasivos.
Además, destaca que gran parte de los temores asociados al dentista provienen de experiencias del pasado. Sin embargo, la odontología actual ha incorporado anestésicos más efectivos, procedimientos conservadores y tecnologías orientadas a mejorar significativamente la experiencia del paciente.
Además, la odontología actual cuenta con nuevas herramientas preventivas que permiten actuar antes de que los problemas avancen y requieran tratamientos más invasivos. Estas soluciones buscan fortalecer la salud bucal desde etapas tempranas, facilitando una experiencia más simple y cómoda para los pacientes. Un ejemplo es Clinpro™ Clear, un barniz fluorado que ayuda a proteger el esmalte dental y reforzar las estrategias de prevención, uno de los pilares fundamentales para evitar procedimientos más complejos en el futuro.
“El mayor error es esperar a que aparezca el dolor para consultar. Hoy contamos con alternativas que permiten que la experiencia odontológica sea mucho más cómoda de lo que muchas personas imaginan. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar tratamientos complejos y cuidar la salud bucal a largo plazo”, concluye el especialista.







