La expresidenta Michelle Bachelet Jería decidó retirar su candidatura a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas, tras los malos resultados en las votaciones preliminares del Consejo de Seguridad que la dejan en los últimos lugares de la lista de postulantes.
La renuncia a seguir adelante lo dió a conocer en el siguiente comunicados:
La humanidad enfrenta hoy desafíos sin precedentes. A los diversos conflictos en distintos lugares del mundo, que amenazan la paz y la seguridad, se suman retos relativos a las inequidades del desarrollo, la crisis del cambio climático, y la gobernanza de las nuevas tecnologías disruptivas. Las decisiones que adoptemos hoy serán determinantes para el mundo del mañana.
Estoy convencida de que el liderazgo no es solo saber cuándo avanzar. Es también saber cuándo desistir para que el proceso siga su curso. Los resultados de los straw poll del Consejo de Seguridad me indican que ese momento ha llegado. Y lo acepto con la misma convicción con que asumí esta candidatura.
No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío. Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima secretaria general debe ser una mujer de América Latina, una persona verdaderamente
independiente y leal a los principios de la Carta de la organización, y que los enarbole con rigor frente a los Estados, sin importar su tamaño o su poder. Porque esa es una forma clave para que la ONU recupere la credibilidad.
Junto al apoyo de Brasil y de México, visitamos prácticamente todos los países miembros del Consejo con nuestro mensaje de reformar la organización para hacerla más eficiente en sus tareas fundamentales y regenerar confianza en la ciudadanía global; participamos en cuatro debates internacionales y en múltiples foros. Y lo hicimos con la convicción de que un futuro mejor para el mundo es posible.
Agradezco con especial reconocimiento a los presidentes Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, que respaldaron esta candidatura desde el primer día con generosidad y convicción política real. También al expresidente Gabriel Boric, que tomó la decisión de copatrocinar esta postulación como un desafío de Estado con el multilateralismo y con la región. Por último, a los miles de chilenos y chilenas, latinoamericanos y latinoamericanas y gente de diversos países del mundo que me expresaron cariño y apoyo.
Sigo creyendo que Naciones Unidas necesita y merece ser conducida por una mujer. Apoyo decididamente que la secretaría general, después de 80 años de su creación, sea ocupada por una mujer de América Latina. Nuestra región tiene la experiencia y los valores para liderar esta institución, por lo que espero que este momento llegará.
Ahora continuaré, con el tesón de siempre, el desafío internacional. Seguiré activa en la tarea de construir un mundo de mayor paz, seguridad, desarrollo sustentable y respeto a los derechos humanos. Hoy más que nunca es necesario perseverar en los valores civilizatorios, en la promoción y defensa de la democracia, en las normas de la Carta de Naciones Unidas, y en el multilateralismo.











