En Chile, las carnes mantienen una alta presencia en la alimentación de los hogares. Según el Reporte ChileCarne 2025, el consumo alcanzó 83,9 kilos por persona, liderado por el pollo, con 35,7 kilos per cápita, seguido por el vacuno, con 25,7 kilos, y el cerdo, con 20,5 kilos.
Para Catherine Escobar, Gerente Comercial de El Carnicero, cadena de carnicerías con más de 100 años de tradición familiar y 38 sucursales en el país, esta tendencia también se refleja en las preferencias de los consumidores y el alto consumo convive hoy con un cliente más informado. “Vemos un interés creciente por preparaciones más simples y por cortes magros. En el último año, la venta de posta rosada, lomo liso, filete de cerdo y pechuga de pollo sin piel creció un 24% en nuestras sucursales. Las personas no están dejando de comer carne: están eligiendo mejor qué corte llevar y cómo prepararlo”, señala.
Escobar agrega que este cambio responde a un escenario de salud que obliga a mirar el plato con más atención. “La Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Salud muestra que tres de cada cuatro adultos en Chile tienen sobrepeso u obesidad, y la Encuesta Nacional de Consumo Alimenta-rio indica que apenas un 5% de la población tiene una alimentación saludable. En ese contexto, el corte sí importa: una posta rosada o un filete de cerdo pueden tener menos de 5 gramos de grasa por cada 100 gramos, y una porción de 120 gramos aporta cerca de 25 gramos de proteína, casi la mitad de lo que necesita al día un adulto de 70 kilos según las recomendaciones de la FAO y la OMS”, sostiene.
La nutricionista Valeria Zúñiga, de la Universidad Mayor y Máster en Nutrición Humana y Dietética Aplicada por la Universidad Complutense de Madrid, explica que “la carne es una buena fuente de proteínas de alta calidad, hierro, zinc y vitaminas del complejo B, nutrientes importantes para el funcionamiento del organismo. La recomendación es preferir cortes magros o extra magros y considerar las cantidades de acuerdo con las necesidades individuales y el resto de la alimentación”.
Entre las alternativas más magras de vacuno se encuentran la posta rosada, posta negra, asiento, lomo liso y punta de ganso; mientras que en cerdo destacan el lomo centro, filete y pulpa pierna. En pollo y pavo, se recomienda preferirlos sin piel.
“Una alimentación equilibrada no significa eliminar alimentos, sino aprender a combinarlos y elegir preparaciones adecuadas. Una porción de carne acompañada de verduras y cereales integrales puede formar parte de un plato variado y nutritivo”, agrega Zúñiga.
Alimentación equilibrada y elecciones conscientes
La especialista también destaca la importancia de la preparación. Cocinar a la plancha, al horno, al vapor o a la parrilla, evitando un exceso de grasas añadidas, permite aprovechar las propiedades nutricionales de estos alimentos.
Para El Carnicero, ofrecer alternativas de distintos tipos de carne y cortes también implica entregar herramientas para tomar decisiones informadas. “Nuestro objetivo es que las familias puedan encontrar distintas alternativas y elegir de acuerdo con sus gustos, necesidades y presupuesto, incorporando las carnes como parte de una alimentación variada y equilibrada”, concluye Escobar.
Salteado de posta rosada con verduras de la estación
Ingredientes (para 4 personas):
- 600 g de posta rosada
- 1 cebolla mediana
- 1 zanahoria grande
- 1 pimentón rojo
- 1 zapallito italiano
- 200 g de champiñones frescos
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite vegetal u oliva
- 2 cucharadas de salsa de soya
- 1 cucharadita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
- Cilantro o perejil fresco para decorar (opcional)
Preparación:
Corta la posta rosada en tiras finas, siempre en sentido contrario a las fibras de la carne. Lava y corta las verduras: la zanahoria en bastones, el pimentón y el zapallito italiano en tiras, la cebolla en pluma y los champiñones en láminas. Pica finamente el ajo.
Para sellar la carne, calienta dos cucharadas de aceite en un sartén amplio o un wok. Agrega la carne en tandas para evitar que se cueza en sus propios jugos. Salpimienta y saltea a fuego alto durante 3 a 5 minutos, hasta que esté dorada y cocida a tu gusto. Retira y reserva.
Saltear las verduras en el mismo sartén, incorpora el ajo y la cebolla. Cocina por 2 minutos y añade la zanahoria y el pimentón. Después de 3 minutos, agrega el zapallito italiano y los champiñones. Saltea entre 4 y 5 minutos más, procurando que las verduras queden tiernas, pero firmes.
Integrar y condimentar, devuelve la carne al sartén, agrega la salsa de soya y el orégano. Mezcla y cocina durante 2 a 3 minutos más, hasta que todo esté bien caliente y los sabores se integren. Prueba y ajusta la sal y la pimienta.
Servir acompañado de arroz integral y termina con cilantro o perejil fresco picado para aportar aroma y color.






