Las cerca de 6.000 calorías que consumiría diariamente el futbolista noruego Erling Haaland, junto con alimentos como carnes, pescado, huevos, hígado, corazón y miel, han despertado curiosidad en todo el mundo. Sin embargo, detrás de esta rutina alimentaria existe una estrategia nutricional diseñada para responder a las exigencias del deporte de alto rendimiento y no a un modelo pensado para la población general.
Constanza Urizar, académica de la Carrera de Nutrición y Dietética de Universidad de Las Américas, explica que este tipo de alimentación busca cubrir un gasto energético extraordinario. “El objetivo es aportar la energía y los nutrientes necesarios para sostener los entrenamientos, favorecer el desarrollo y mantención de la masa muscular, optimizar la recuperación entre partidos y asegurar un rendimiento físico durante toda la temporada”, señala.
La especialista explica que las necesidades energéticas de un futbolista como Haaland son muy superiores a las de una persona promedio. “Su gran masa muscular, su estatura de 1,95 metros, la intensidad de los entrenamientos y la frecuencia de las competencias, hacen que su gasto energético diario sea excepcionalmente alto. Una ingesta cercana a las 6.000 calorías no resulta descabellada para un deportista con estas características”, afirma.
Uno de los aspectos más comentados de su alimentación es el consumo de vísceras, como hígado y corazón. Para Urizar, estos poseen un alto valor nutricional y pueden formar parte de una dieta saludable. “Son ricos en proteínas y hierro de alta biodisponibilidad, nutrientes relevantes para favorecer el transporte de oxígeno y apoyar el rendimiento físico. En Chile su consumo ha disminuido, pero pueden incorporarse perfectamente dentro de una dieta equilibrada”, sostiene.
Distinto es el caso de la leche cruda, otro de los hábitos que Haaland ha dado a conocer públicamente. La académica de UDLA advierte que no existen evidencias científicas que demuestren ventajas superiores respecto de la que se encuentra pasteurizada y que, por el contrario, sí existen riesgos sanitarios importantes. “La leche cruda puede convertirse en un medio para el desarrollo de microorganismos capaces de provocar enfermedades”, enfatiza.
Urizar señala que el principal aprendizaje que deja la rutina del delantero noruego 2026 AVD 12 – Dia educación no sexista – 2026.06.15 V2 está relacionado con la calidad de la alimentación. “Lo más valioso es privilegiar alimentos naturales, reducir el consumo de productos ultraprocesados y preferir preparaciones con insumos locales y de temporada. Ese sí es un hábito que la mayoría de las personas puede incorporar”, explica.
En ese sentido, advierte sobre el riesgo de intentar replicar dietas diseñadas para deportistas de élite. “Una persona común no tiene el mismo gasto energético que un futbolista profesional. Copiar la cantidad de alimentos podría favorecer un aumento de peso, pero sí es recomendable imitar la calidad nutricional de la dieta, privilegiando alimentos que realmente aporten nutrientes y evitando productos altamente industrializados”, comenta.
Finalmente, la académica recuerda que la alimentación es solo uno de los pilares del rendimiento deportivo. “La nutrición, el descanso y la recuperación, forman parte del entrenamiento. Hoy, además, la tecnología permite monitorear variables como el sueño, la frecuencia cardíaca o el consumo máximo de oxígeno para diseñar estrategias personalizadas. En el caso de Haaland, nada es improvisado: toda su rutina responde a una planificación basada en evidencia”, concluye.







