La familia sigue siendo el principal factor protector frente al consumo de alcohol y otras drogas en adolescentes. Así lo reveló la Encuesta Juventud y Bienestar (EJB) 2024 de SENDA, la medición más reciente disponible para la Región del Maule, cuyos resultados fueron destacados por el Servicio de Salud Maule en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio. Especialistas llamaron a fortalecer la comunicación, el acompañamiento y los entornos saludables desde la infancia para disminuir las conductas de riesgo.
El estudio mostró que el 16,1% de los estudiantes de segundo medio declaró haber consumido alcohol durante el último mes, un 6,6% reconoció haberse embriagado en ese período y el 18,5% señaló haber consumido marihuana alguna vez en su vida. Sin embargo, el principal hallazgo de la encuesta fue otro: el involucramiento familiar aparece como el factor protector más importante frente al consumo de sustancias. Aspectos como conocer dónde están los adolescentes, con quiénes comparten, mantener una comunicación cercana y generar espacios de confianza disminuyen significativamente las conductas de riesgo.
La referente de Prevención de Alcohol y Drogas del Servicio de Salud Maule, Mariela Donoso, explicó que la prevención debe comenzar mucho antes de que aparezca el consumo.
“Los adolescentes atraviesan cambios importantes a nivel emocional y social, por lo que contar con redes de apoyo y espacios de conversación puede marcar una diferencia significativa en la toma de decisiones”.
La prevención se construye desde la infancia
Donoso señaló que factores como la baja autoestima, la influencia de grupos de pares consumidores, la falta de apoyo familiar o la ausencia de adultos significativos pueden aumentar el riesgo de iniciar el consumo de alcohol y otras drogas.
Por el contrario, la existencia de normas claras, estilos de vida saludables y relaciones familiares cercanas fortalece la capacidad de niños, niñas y adolescentes para enfrentar situaciones complejas y tomar decisiones responsables.
La profesional agregó que la prevención no consiste únicamente en hablar sobre drogas, sino en desarrollar herramientas para la vida desde edades tempranas.
“La prevención comienza desde los primeros años de vida. No se trata solamente de hablar sobre alcohol o drogas, sino de fomentar el autocuidado, la confianza, la comunicación y los estilos de vida saludables”.
Señales que requieren atención
Desde el Servicio de Salud Maule indicaron que existen conductas que pueden alertar a las familias sobre situaciones de riesgo, como cambios bruscos de comportamiento, aislamiento social, irritabilidad frecuente, abandono de actividades habituales o modificaciones importantes en los grupos de amistades.
Si bien estas señales no necesariamente indican consumo de sustancias, sí representan una oportunidad para fortalecer el diálogo familiar y buscar orientación profesional cuando sea necesario.
“Hay que poner atención cuando estos cambios se vuelven persistentes o se acompañan de situaciones como el alejamiento de sus actividades habituales o cambios importantes en sus grupos de amistades”.
Recomendaciones para fortalecer los factores protectores
La referente de Prevención de Alcohol y Drogas del Servicio de Salud Maule entregó algunas recomendaciones para prevenir el consumo de alcohol y otras drogas en niños, niñas y adolescentes:
Conversar de manera cotidiana con niños, niñas y adolescentes.
Escuchar sin juzgar y generar espacios de confianza.
Establecer normas y límites claros dentro del hogar.
Compartir tiempo en familia y fortalecer los vínculos afectivos.
Promover la práctica de deporte, actividades recreativas y culturales.
Incentivar la participación en organizaciones y espacios comunitarios.
Dar ejemplo mediante estilos de vida saludables.
Mantenerse atentos a cambios importantes en la conducta o el estado de ánimo.
Buscar orientación profesional cuando existan señales de alerta.
“Los factores protectores se construyen día a día. Las conversaciones, el acompañamiento y los espacios saludables pueden marcar una diferencia importante en la vida de niños, niñas y adolescentes”.
Mes de la Prevención: acciones para fortalecer entornos saludables
La conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas coincide con el Mes de la Prevención impulsado por SENDA, iniciativa que promueve factores protectores y estilos de vida saludables en niños, niñas, adolescentes, familias y comunidades.
Durante este período se desarrollan diversas actividades en la Región del Maule, entre ellas conversatorios sobre los resultados de la Encuesta Juventud y Bienestar en establecimientos educacionales, el Festival de Talentos Escolares Preventivos, la Copa Previene de Futsal, el concurso Previenemetraje, stands preventivos abiertos a la comunidad y acciones dirigidas a trabajadores y empresas para promover el autocuidado, el bienestar y la calidad de vida.
Desde el Servicio de Salud Maule reiteraron que la prevención del consumo de alcohol y drogas es una tarea compartida entre familias, establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias e instituciones públicas. Asimismo, enfatizaron que fortalecer los vínculos familiares desde la infancia continúa siendo una de las estrategias más efectivas para prevenir el consumo de sustancias y favorecer el bienestar y el desarrollo saludable de niños, niñas y adolescentes.










