En el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, celebrado cada 22 de abril bajo el lema global “Nuestro poder, Nuestro Planeta”, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) Región del Maule, en conjunto con el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) y la Universidad Santo Tomás, desarrollaron una jornada de voluntariado ambiental en la Reserva Nacional Altos de Lircay.
La iniciativa reunió a estudiantes de la casa de estudios, quienes participaron en una intervención territorial orientada a la restauración y mejoramiento de senderos, así como en la reparación de infraestructura menor dentro del área protegida. La actividad se enmarca en el programa de “Mechoneo Solidario” impulsado por la institución académica, el cual busca promover la participación temprana de las y los estudiantes en acciones de alto impacto social y comunitario.
El director regional(S) de CONAF, Carlos Daziano, destacó el sentido de la actividad señalando que: “Hoy nos encontramos en la Reserva Nacional Altos de Lircay, en el marco del Día de la Tierra, junto a un grupo de jóvenes que están realizando un voluntariado. La actividad principal es la habilitación y recuperación de un sendero, lo que permitirá a los visitantes conocer cómo se protege y resguarda este patrimonio natural, y cómo las labores de CONAF apuntan a su conservación en la Región del Maule y el país”.
Durante la jornada, los participantes se organizaron en cuadrillas de trabajo, ejecutando labores en distintos sectores de la reserva, lo que permitió una intervención eficiente y coordinada, contribuyendo directamente a mejorar las condiciones de acceso y seguridad para visitantes.
La actividad también contempló una instancia formativa a cargo de los guardaparques, quienes entregaron orientaciones sobre el valor ecosistémico de la reserva, la importancia de la conservación de la biodiversidad y las conductas responsables al interior de áreas silvestres protegidas.
Esta experiencia busca fortalecer no solo el vínculo de las y los jóvenes con el entorno natural, sino también promover valores como la responsabilidad social, el trabajo colaborativo y el compromiso con el desarrollo sostenible.
En tanto, el director regional de INJUV, Diego Poblete, valoró la participación juvenil, señalando que “estas iniciativas visibilizan el compromiso de las juventudes con sus territorios, fortaleciendo la identidad local y promoviendo el voluntariado como una herramienta de desarrollo comunitario”.
Asimismo, la iniciativa responde a los lineamientos de vinculación con el medio de las instituciones participantes, generando espacios de aprendizaje práctico que complementan la formación académica y aportan al desarrollo de competencias socioemocionales y conciencia ambiental.
Amanda Escobar, estudiante de técnico veterinario de la UST, destacó la iniciativa, indicando que: “A través de este voluntariado denominado mechoneo solidario, estamos ayudando en la mantención de la Reserva, realizando acciones de limpieza y habilitación de un sendero, para reforzar la importancia del cuidado del medio ambiente y motivar a otros jóvenes a replicar este tipo de iniciativas”.
De esta manera, la actividad contribuye al fortalecimiento del tejido social regional, articulando esfuerzos entre el sector público, la academia y la comunidad, promoviendo una ciudadanía más activa, consciente y comprometida con la protección del medio ambiente.







