Fernando Ortiz tiene un problema que cualquier técnico firmaría al tiro. Uno de sus arqueros es un veterano de 40 años que brilló en el Mundial y se transformó en uno de los futbolistas más reconocibles del planeta. El otro es un juvenil de 19 años, formado en las inferiores del club, que prácticamente no ha cometido un error desde que lo tiraron a la piscina. En lugar de elegir entre uno y otro, Ortiz parece haber optado por usar a los dos.
Gabriel Maureira nunca estuvo en los planes para ser el arquero titular de Colo Colo esta temporada. Ese panorama cambió cuando Fernando de Paul tuvo que operarse y quedó descartado para lo que resta del año, dejándole los guantes al juvenil justo quando el club fichaba a una figura mundialista para hacerle competencia. Maureira respondió con creces, ganándose una renovación de contrato hasta 2029, y desde entonces se ha mantenido firme como el dueño del arco en el torneo local.
Colo Colo atraviesa un gran momento. El equipo ya saca una ventaja cómoda en la punta de la tabla, con el título prácticamente amarrado, y además aseguró su cupo en los octavos de final de la Copa Chile: dos frentes donde conviene tener a mano un codigo promocional 1xbet en chile para seguir apostando por el Cacique.
Vozinha tiene su oportunidad — y encuentra su propio espacio
Cuando Vozinha llegó a Chile a comienzos de agosto, la mayoría asumió que su experiencia y su perfil mundial lo instalarían de inmediato en el equipo titular. Ortiz pensó distinto: lo dejó fuera de la citación para la victoria ante Unión La Calera y también para el empate con O’Higgins, argumentando que le faltaba ritmo de competencia tras un largo período sin jugar después del Mundial. Maureira, en tanto, siguió sumando minutos, y pese a una actuación irregular frente a O’Higgins, Ortiz volvió a confiarle el arco en el Superclásico ante Universidad de Chile —partido que los albos ganaron 2-1— mientras Vozinha observaba todo desde la banca.
El caboverdiano finalmente debutó en la fecha final de la fase de grupos de la Copa Chile ante Unión Española: jugó los 90 minutos, dejó su valla en cero en el triunfo por 3-0 y realizó cuatro atajadas en el segundo tiempo. Fue una presentación sólida que, por unos días, reabrió el debate sobre quién debía ser el titular.
Ese debate no duró mucho. En los días posteriores, Ortiz dejó bastante clara su idea: Maureira ha mantenido los guantes en el torneo local —incluyendo el triunfo ante Audax Italiano—, mientras que la planificación actual, según medios chilenos, es que Vozinha se haga cargo de la Copa Chile, con su próxima presentación esperada recién en los octavos de final de septiembre. Así, más que una pugna abierta por un solo puesto, lo que hoy existe es un sistema de dos carriles ya definido: Maureira en el campeonato nacional, Vozinha en la copa.
Colo Colo, por su parte, sigue estirando su ventaja en la cima. La distancia con Universidad de Chile, que marcha segunda, ya bordea los 16 puntos, con nueve fechas por disputarse, lo que deja a Ortiz en una posición cómoda para administrar la carga de sus arqueros en lugar de tener que elegir entre ellos bajo presión. Para Vozinha, el simple hecho de haberse ganado un lugar en la rotación —y meterse de lleno en la Copa Chile— ya representa una misión cumplida por ahora.











