La panadería “Dulce Caro”, de la emprendedora Carolina Ávila, fue elegida como el establecimiento que produce el mejor pan de pascua de la ciudad, reconocimiento otorgado por el Área de Gastronomía de INACAP Sede Talca.
A su vez, el segundo lugar del concurso lo obtuvo Maribel Eyzaguirre y el tercer lugar, fue otorgado a María Elena Contreras.
El certamen, que buscaba conocer el mejor pan de pascua de Talca, contó con la participación de diversos establecimientos y emprendedores, donde se evaluaba aspectos tales como el gramaje, la presentación del producto, color, aroma, sabor y textura.
La elección estuvo a cargo de un jurado especializado, integrado por profesionales destacados del rubro gastronómico y académico. Solange Rojas, Mario Hartman, Carmen Paz Henríquez y Javier Oliva, tuvieron la importante tarea de evaluar cada preparación con rigurosidad y criterio técnico.
“Para mi es un orgullo tremendo ganar el premio al mejor pan de pascua, porque aparte me gané un proyecto y estoy ampliando mi emprendimiento, ya soy una Pyme. Además de panes de pascua, en mi emprendimiento vendo coctelería dulce y salada, donde también hago despachos”, indicó Carolina Ávila, de la panadería “Dulce Caro”, ubicada en 35 oriente B con Ramadillas de Lircay (villa Bicentenario).
La Directora del Área de Gastronomía de la sede, Roxana Ponce, señaló que, “desde que comenzamos este concurso en 2022, siempre nos enfocamos en las Pymes y en los emprendedores. Luego de que un ganador se adjudica este premio, hemos visto que sus ventas han aumentado considerablemente, es por ello que decidimos adelantar este concurso para apoyarlos en la comercialización de sus productos”.
En tanto, el destacado chef y docente Mario Hartman, precisó que esta iniciativa es fundamental para apoyar a las pymes locales que son el motor de la economía. El profesional destacó que entre los criterios de su selección destacan la textura, humedad, aroma y sabor, donde las especies, frutos secos y confitados conjugen en una armonía perfecta.
HISTORIA DEL PAN DE PASCUA
La historia culinaria menciona que su origen se remonta hace más de 700 años, en Naumburgo, Alemania, donde sus habitantes celebraban la Navidad comiendo pan de Cristo llamado Atollen, elaborado con levadura y mazapán. Luego se fueron incorporando ingredientes como frutos secos y posteriormente fue endulzado con miel, tomando el nombre de pannetone.
Llegó a nuestro país hace aproximadamente 150 años y su elaboración se ha hecho tradición, ocupando un rol importante en la sobremesa y otros horarios de comida para acompañar ponches y cola de mono.






