La cifra nacional registró un ascenso de 1,3 pp. en doce meses, producto del alza de la fuerza de trabajo (0,3%) y de la reducción presentada por las personas ocupadas (-1,1%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron 15,3%, incididas por quienes se encontraban cesantes (14,4%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (24,7%).
Las tasas de participación y de ocupación se situaron en 61,6% y 55,5%, decreciendo 0,3 pp. y 1,1 pp., en cada caso; mientras que la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 1,8%, influida por las personas inactivas habituales (1,4%) y personas inactivas potencialmente activas (4,4%).
En las mujeres, la tasa de desocupación alcanzó 10,5%, aumentando 1,4 pp. en el período, producto del ascenso de 1,4% de la fuerza de trabajo y del descenso de 0,1% registrado por las ocupadas; mientras que las desocupadas se expandieron 16,7%, incididas tanto por las cesantes (16,4%) como por aquellas que buscan trabajo por primera vez (19,6%). La tasa de participación se situó en 53,1%, avanzando 0,3 pp., mientras que la tasa de ocupación alcanzó 47,5%, retrocediendo 0,5 pp. en el período. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo crecieron 0,2%, influidas únicamente por las inactivas potencialmente activas.
En los hombres, la tasa de desocupación alcanzó un 9,3%, creciendo 1,2 pp. en un año, a raíz de la disminución de 0,6% de la fuerza de trabajo, menor en magnitud a la caída de 1,9% registrada por los ocupados. Al mismo tiempo, los desocupados aumentaron 1,40%, incididos por los cesantes (12,7%) y aquellos que buscan trabajo por primera vez (31,3%). Las tasas de participación y ocupación, por su parte, se situaron en 70,4% y 63,9%, decreciendo 1,0 pp. y 1,8 pp., en cada caso; mientras que los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 4,5%, influidos, principalmente, por los inactivos habituales e inactivos potencialmente activos.
Caída de personas ocupadas
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas decreció 1,1%, incidida tanto por los hombres (-1,9%), como por las mujeres (-0,1%).
Según sector económico, la contracción de la población ocupada fue influida por industria manufacturera (-8,1%), información y comunicaciones (-20,8%) y actividades financieras y de seguros (-14,1%), en tanto que, por categoría ocupacional, el descenso se observó en personas asalariadas formales (-2,5%) y personas empleadoras (-2,8%).
La tasa de ocupación informal se situó en 26,4%, con un incremento de 0,2 pp. en un año. En las mujeres y en los hombres, en tanto, la tasa consignó 28,2% y 25,1%, con variaciones de 0,1 pp. y 0,3 pp., respectivamente.
Las personas ocupadas informales disminuyeron 0,3%, incididas únicamente por los hombres (-0,8%), debido a que las mujeres aumentaron (0,3%). Según sector económico, el descenso se debió, principalmente, a comercio (-6,0%) y otras actividades de servicios (-10,8%); mientras que, por categoría ocupacional fue incidida por trabajadores por cuenta propia (-1,9%) y asalariados privados (-0,6%).
Estacionalidad
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) fue 9,6%, aumentando 0,2 pp. con respecto al trimestre móvil anterior, como consecuencia del crecimiento de la fuerza de trabajo (0,2%), que resultó del alza de los desocupados (2,3%) y del descenso de los ocupados (-0,1%).
Horas de trabajo e indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo
En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, descendió 2,2%. De igual modo, el promedio de horas trabajadas decreció 1,1%, llegando a 36,0 horas. Según sexo, el promedio de horas para los hombres fue 38,1 y para las mujeres, 33,2 horas.
Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la estimación de la tasa de desocupación del trimestre julio – septiembre de 2026 alcanzó 10,4%, aumentando 1,6 pp. en doce meses, producto de la disminución de la población ocupada (-1,3%) y al incremento de 0,5% de la fuerza de trabajo. Según sector económico, la reducción de la población ocupada fue incidida por información y comunicaciones (-29,0%), industria manufacturera (-10,6%) y actividades financieras y de seguros (-15,7%), además de las categorías ocupacionales de personas asalariadas formales (-4,5%) y personas asalariadas informales (-1,3%).







