La Junta de Adelanto del Maule cumple 36 años de trayectoria y, según su presidente Jorge Brito, consolida su rol como actor pionero y referente en la articulación de la sociedad civil, el sector público, la academia y el sector privado para impulsar el desarrollo regional.
En la conmemoración, Brito resaltó los avances históricos de la organización y su incidencia en procesos clave de regionalización y descentralización.
“En estos treinta y seis años hemos sido una institución pionera en organizar a la sociedad civil de la región del Maule en torno a temas fundamentales para su desarrollo”, afirmó Brito. Destacó que la Junta del Maule participó activamente en el diseño y la incidencia para la aprobación de leyes de regionalización y descentralización, aportes que —dijo— han sido valorados por autoridades nacionales por su contribución a un desarrollo más equitativo e inclusivo mediante el fortalecimiento territorial.
Brito reconoció que, aunque las leyes y los mecanismos de transferencia están en marcha, la implementación requiere paso metódico y persistente: “El avance real de la descentralización en Chile es un proceso que ya está instalado; las leyes están aprobadas y hay transferencia real del poder central a las regiones, pero la velocidad y la participación regional aún son incipientes. Debemos perseverar para potenciar una regionalización efectiva”.
El presidente también señaló un desafío cultural y político: la desconfianza desde el centro hacia las capacidades regionales. “Es difícil que el poder sea entregado en forma voluntaria —subrayó—; hay que ir destrabando ese centralismo demostrando que las regiones cuentan con capital social y capacidades para administrar y gestionar recursos”. Para ello, afirmó, la Junta apuesta por acciones consistentes y bien ejecutadas que prueben esas capacidades.
La organización reafirmó su apuesta por la “cuádruple hélice” —diálogo y colaboración entre sectores público, privado, academia y sociedad civil— como principio para promover el desarrollo territorial. “No hay actores principales o secundarios; cada quien debe asumir su protagonismo”, explicó Brito, quien describió la labor de la Junta como un diálogo permanente y fructífero con autoridades y actores relevantes para mantener las grandes temáticas regionales en la agenda pública.
De cara al futuro, Brito puntualizó las metas prioritarias: fortalecer la regionalización y la descentralización mediante un diálogo constante con actores del desarrollo; robustecer el capital social y humano de la región; y aumentar los niveles de inversión regional y territorial para que el desarrollo llegue a todos los rincones del Maule.
“El sueño de la Junta es una región cada día más desarrollada, más justa, más solidaria y más inclusiva, donde todas las provincias crezcan de forma armónica”, concluyó.
La conmemoración de los 36 años llega en un momento de transición para la política regional chilena; la Junta de Adelanto del Maule insiste en que sus próximas acciones estarán orientadas a consolidar la capacidad local y a profundizar la descentralización efectiva como camino al desarrollo territorial.






