Investigar desde los territorios, conocer sus enfermedades más prevalentes y generar evidencia que responda a las características particulares de sus habitantes constituye uno de los grandes desafíos de la medicina actual. Bajo esa mirada se desarrollarán las Cuartas Jornadas de Investigación Médica, iniciativa organizada por el Colegio Médico del Maule, que este viernes 4 de septiembre reunirá en la Universidad Autónoma a médicos, médicas y profesionales interesados en profundizar sus conocimientos en investigación biomédica.
La actividad pondrá especial énfasis en las revisiones de la literatura científica, un formato ampliamente utilizado en medicina que, con el paso de los años, ha experimentado importantes transformaciones para garantizar una metodología cada vez más rigurosa y resultados científicamente válidos.
Así lo explicó el Dr. Sergio Sotelo, quien señaló que el encuentro permitirá abordar las revisiones de literatura en el contexto de la biomedicina y, particularmente, en temáticas médicas. Según destacó, estas herramientas resultan fundamentales tanto para profesionales que necesitan actualizar sus conocimientos como para estudiantes de pregrado y médicos en formación de posgrado.
Investigar desde la realidad regional
Más allá de aprender una metodología, las jornadas buscan instalar una discusión de fondo: la importancia de generar investigación desde las regiones y para las regiones.
Para el Dr. Sotelo, el Maule ha mostrado avances importantes en este ámbito. Actualmente existen diversas iniciativas investigativas vinculadas a universidades de la zona, a lo que se suma el respaldo que ha entregado el Gobierno Regional a distintos proyectos científicos.
El especialista valoró especialmente que exista una comprensión cada vez mayor respecto de que destinar recursos a investigación no constituye un fin exclusivamente académico, sino una inversión cuyos resultados pueden beneficiar directamente a la sociedad.
“La investigación finalmente favorece a la sociedad y a la comunidad en su conjunto”, sostuvo.
Este aspecto adquiere especial relevancia cuando se piensa en la transferencia del conocimiento científico hacia los pacientes. No toda la evidencia generada en otras partes del mundo puede ser aplicada automáticamente a una población determinada.
Las comunidades poseen características epidemiológicas, sociales y sanitarias propias. Por ello, Sotelo recalcó que la investigación desarrollada en otras latitudes puede ser útil, pero no necesariamente responde de manera completa a las particularidades de la población regional ni al perfil de enfermedades presentes en el territorio.
Enfermedades crónicas y cáncer: desafíos para el Maule
Entre las áreas que requieren continuar fortaleciéndose desde el punto de vista investigativo, el médico mencionó las enfermedades cardiovasculares y patologías crónicas de alta prevalencia, entre ellas la hipertensión arterial, la cardiopatía coronaria, la diabetes mellitus y las dislipidemias, estas últimas relacionadas además con el desarrollo de otras enfermedades crónicas.
A este panorama se suma otro de los grandes desafíos sanitarios regionales: el cáncer.
Sotelo identificó al área oncológica como uno de los ámbitos donde existe una importante necesidad de seguir produciendo conocimiento, prácticamente en todas sus especialidades.
De esta forma, investigar desde el Maule no solo significa aumentar la producción científica regional, sino avanzar hacia evidencia que permita comprender de mejor manera cómo enferma su población, cuáles son sus principales factores de riesgo y qué estrategias podrían responder de manera más efectiva a sus necesidades.
De una primera experiencia a una cuarta jornada
Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por el Colegio Médico del Maule ha logrado consolidarse con el paso de los años.
El profesional de la salud recordó que, al momento de desarrollar la primera jornada, difícilmente imaginó que el encuentro alcanzaría una segunda, tercera y ahora una cuarta versión.
En este proceso, explicó, se han ido incorporando mejoras, nuevos colaboradores y especialistas interesados en compartir conocimientos sobre metodología de la investigación, permitiendo que la instancia evolucione y amplíe sus contenidos.
Para esta oportunidad, el desafío será abordar el proceso de revisión de literatura de principio a fin, entregando herramientas que permitan comprender las distintas etapas necesarias para desarrollar un trabajo metodológicamente riguroso.
El objetivo no es formar especialistas en una sola jornada, sino entregar claridad sobre las diferentes fases de una revisión y avanzar hacia la comprensión de metodologías de mayor exigencia, entre ellas las revisiones sistemáticas.
Inteligencia artificial al servicio de la investigación
Uno de los componentes innovadores de esta cuarta versión será la incorporación de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la investigación científica.
Durante la jornada, el Dr. Brandon Valencia Coronel, médico de la PUC, con experiencia en investigación en cirugía, tecnología e IA, quien presentará distintas herramientas que pueden apoyar a los investigadores durante las etapas de selección del material científico, tamizaje de información, evaluación de calidad y elaboración de resultados.
La idea es mostrar cómo estas nuevas tecnologías pueden transformarse en herramientas de apoyo dentro de un proceso metodológico que debe seguir manteniendo la rigurosidad necesaria para producir evidencia confiable.
Entre los otros expositores está el Dr. Carlos Manterola y el Dr. Josué Rivadeneira, ambos doctores en Ciencias Médicas. El Dr. Manterola, cuenta además, con una vasta trayectoria en investigación y producción científica, acumulando más de 500 publicaciones en revistas de circulación internacional, experiencia que aportará una mirada de alto nivel académico a las Cuartas Jornadas de Investigación.
Construir redes para investigar mejor
Las Cuartas Jornadas de Investigación no estarán dirigidas exclusivamente a médicos y médicas.
El médico, organizador del encuentro, extendió la invitación a profesionales de las denominadas carreras de colaboración médica, entre ellos enfermeras y enfermeros, kinesiólogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales y otros integrantes de los equipos de salud que hayan desarrollado o quieran desarrollar formación en investigación.
El propósito es generar un espacio donde profesionales provenientes de distintas disciplinas puedan encontrarse, intercambiar experiencias y comenzar a establecer redes que favorezcan nuevos proyectos.
Porque detrás de la metodología, las publicaciones y los resultados científicos existe un objetivo mayor: que ese conocimiento finalmente tenga un impacto sobre las personas.
“Cuando uno entiende que la investigación favorece a las personas”, planteó Sotelo, surge también la necesidad de compartir conocimientos y establecer vínculos con quienes poseen la misma inquietud.
Una mirada que resume el espíritu de estas jornadas: crear lazos, fortalecer capacidades y producir una mejor investigación desde el Maule, para el Maule y su comunidad.






