La pérdida de un bebé durante la gestación, en el nacimiento o en sus primeros días de vida puede dejar una profunda huella emocional. Sin embargo, es un dolor que muchas veces pasa desapercibido o no encuentra espacios para expresarse. Por eso, durante octubre, el Hospital Regional de Talca (HRT) desarrolla instancias de acompañamiento y sensibilización, entre ellas la tradicional Ceremonia de la Luz, que permite a las familias recordar a sus hijos, compartir sus experiencias y sentirse acompañadas.
“Esta ocasión es para la familia un momento que se permiten de sentir, llorar, recordar y, sobre todo, sentir que no son los únicos”, explica María Soledad Salas, psicóloga clínica del equipo Chile Crece Contigo (CHCC) del HRT, quien realiza atenciones en el marco de la Ley Dominga dentro del hospital.
La profesional destaca que transitar el duelo requiere comprensión tanto del entorno familiar como de los equipos de salud. “Es muy importante para transitar de una manera más sana el duelo que nos demos cuenta de que no estamos solos y que no solo es importante la red familiar, sino también la red clínica y la atención hospitalaria”, señala.
Recordar también es una forma de acompañar
Durante la ceremonia, las familias encienden velas en memoria de sus bebés, en un gesto simbólico que les permite reconocer su existencia, expresar sus emociones y mantener vivo su recuerdo.
Para Isabel Villasmil, madre de Frehia González, participar en esta instancia fue una experiencia de sentimientos encontrados. En memoria de su pequeña, pintó un cuadro con forma de colibrí, una manera personal de expresar el amor que permanece.
“Es reconfortante, porque contamos con gente que nos está apoyando, que nos está sosteniendo en este transitar tan duro, pero a la vez es doloroso recordar ese día tan fuerte en nuestras vidas”, explicó. Y entrega un mensaje a otras madres que han vivido una pérdida: “Este sentimiento no se tiene por qué silenciar, no se tiene por qué vivir en chiquitito. No estamos solas y nuestros bebés siempre nos acompañan”.
La psicóloga del hospital, enfatiza que estos espacios son especialmente significativos para quienes no pudieron vivir las experiencias de cuidado que imaginaban para sus hijos. “Tienen la necesidad permanente de nombrarlo, de cuidarlo, de demostrar ese amor (…) y esta es una oportunidad genuina para poder hacerlo”, enfatiza.
Un lugar para recordar y cerrar una etapa
El acompañamiento también ha contemplado, durante este año, dos instancias de inhumación de restos fetales que permanecían en el hospital, las que corresponden a situaciones específicas y no constituyen una prestación del recinto hospitalario.
Para las familias que participan, este gesto puede representar un paso significativo en su proceso de duelo, debido a que pueden contar con un lugar de descanso para sus pequeños seres queridos.
Así lo vivió Francisco Albornoz, padre de Felipe León, uno de los tres bebés de una gestación de trillizos que falleció durante el embarazo. Sus hermanos, Raimundo y Francisco, continuaron su desarrollo y nacieron prematuramente.
“Nosotros sentíamos que era algo que estaba inconcluso en nuestra vida, no sabíamos dónde estaba. Entonces esto es como de verdad cerrar una etapa, saber dónde está y después los hermanos podrán visitarlo”, relata.
El padre reconoce que contar con un lugar para recordar a Felipe le permitió sentir mayor tranquilidad frente a una pérdida que seguía abierta emocionalmente.
Acompañar sin silenciar el dolor
El duelo gestacional, perinatal y neonatal no tiene una única forma de vivirse, ni un plazo definido. Escuchar sin minimizar la pérdida, respetar los tiempos de cada familia y permitir que madres y padren hablen de sus bebés son acciones fundamentales para evitar que este proceso se viva en soledad.
“Más allá de conmemorar la efemérides, es importante recordar que todos, de alguna manera, hemos perdido algo (…) para poder empatizar con esa mamá, con esa familia que está sintiendo esta pérdida como un dolor” reflexiona Maria Soledad Salas.
Con todas estas acciones de acompañamiento, el Hospital Regional de Talca, busca contribuir a una atención mas compasiva y humanizada, reconociendo el dolor de las familias y el valor de contar con espacios para sentir, recordar y compartir.






