La conexión entre la educación técnico-profesional y el sector agrícola comienza a mostrar resultados concretos en la Región del Maule. El programa Sembrando Futuro 2026, desarrollado por Coagra junto a Impulso Docente y la red de liceos agrícolas SNA Educa, dio a conocer los primeros resultados de su implementación en tres establecimientos de la región.
Durante el primer semestre, los estudiantes participaron en charlas vocacionales, visitas a terreno y encuentros con profesionales del rubro agrícola. Tras estas actividades, entre el 85% y el 93% declaró sentirse más motivado con la especialidad Agropecuaria, mientras que entre el 89% y el 93% señaló que los conocimientos adquiridos serán útiles para su futuro laboral.
La iniciativa también registró altos niveles de satisfacción entre los estudiantes. En el Liceo Marta Martínez Cruz, de Yerbas Buenas, el 83% evaluó positivamente las actividades, mientras que en el Liceo San José de Duao la cifra alcanzó el 82%, superando la meta establecida para esta etapa del programa.
Los resultados también evidencian avances entre los docentes. De acuerdo con la evaluación realizada por Impulso Docente, la confianza de los profesores para enfrentar los desafíos de la enseñanza aumentó, en promedio, un 5%, indicador asociado al fortalecimiento de las prácticas pedagógicas y al acompañamiento que reciben las comunidades educativas.
Además, durante esta primera etapa se levantó una línea base sobre habilidades socioemocionales de los estudiantes, información que permitirá medir el impacto del programa al término del año y orientar las próximas acciones de acompañamiento.
Para Evelyn Gaymer, gerente de Personas y Sustentabilidad de Coagra, fortalecer la educación agrícola es una inversión en el desarrollo regional.
“Entendemos que fortalecer la educación agrícola es una forma concreta de contribuir al desarrollo de los territorios. Buscamos acercar a los estudiantes al mundo laboral, desarrollar sus habilidades y fortalecer las comunidades educativas donde estamos presentes”, señaló.
La experiencia también fue valorada por los propios estudiantes. Belén Vásquez, alumna de 3° medio del Liceo Marta Martínez Cruz, destacó la visita realizada a la sucursal de Coagra en Linares. “Esta experiencia nos servirá como futuros técnicos agropecuarios”, comentó.
Desde Impulso Docente, su directora ejecutiva, Florencia Mingo, afirmó que los primeros resultados muestran el valor de fortalecer el vínculo entre el mundo productivo y la educación técnico-profesional. “Cuando empresas y liceos técnicos trabajan con un propósito compartido, las oportunidades de aprendizaje se vuelven más significativas y pertinentes para los estudiantes”, destacó.
Durante el segundo semestre, el programa continuará con nuevas mentorías, visitas a terreno y actividades de vinculación entre los liceos participantes y profesionales del sector agrícola, buscando seguir fortaleciendo la formación de los futuros técnicos que demanda el agro en la Región del Maule.







