TALCA.- El Crematorio Parque Las Rosas, ubicado en el sector Lircay de Talca, retomó operaciones hoy jueves 2 de julio de 2026, según constataron vecinos del sector. La reanudación de sus hornos se produce justo en una jornada en que la propia autoridad ambiental califica la calidad del aire de la ciudad como Regular por material particulado MP10, con concentraciones que oscilan entre 150 y 194 microgramos por metro cúbico, de acuerdo con el reporte oficial de la plataforma Aire Chile, del Ministerio del Medio Ambiente, para la estación de monitoreo de Talca y la región del Maule.
La jornada se enmarca, además, en el período de Gestión de Episodios Críticos que rige actualmente para la zona saturada de Talca y Maule, esquema bajo el cual se imponen restricciones al uso de fuentes de combustión domiciliarias, entre ellas la quema de leña, precisamente para resguardar la calidad del aire que respira la comunidad.
Es en ese contexto que los vecinos de Lircay levantan la voz: mientras a las familias del sector se les exige restringir sus propias fuentes de calefacción y combustión en beneficio de la salud colectiva, un recinto con un historial documentado de al menos tres prohibiciones de funcionamiento y dos sumarios sanitarios en su contra retoma la operación de sus hornos crematorios el mismo día en que el aire de la ciudad se encuentra en un rango calificado como Regular.
“No es una posibilidad ni una advertencia a futuro: esto está ocurriendo hoy”, señalan los vecinos organizados del sector, quienes expresan alarma y una profunda desazón ante lo que consideran una contradicción difícil de justificar. La incertidumbre ciudadana crece frente a la falta de información pública clara sobre las condiciones en que se autorizó, o se tolera, la reanudación de las actividades del crematorio, considerando los antecedentes sanitarios previos del recinto.
El historial del Crematorio Parque Las Rosas no es menor: el recinto acumula tres prohibiciones de funcionamiento decretadas por la autoridad sanitaria competente y ha sido objeto de al menos dos sumarios sanitarios, procedimientos que dan cuenta de infracciones reiteradas a la normativa que rige este tipo de instalaciones. Para los vecinos, ese historial vuelve aún más inexplicable que las operaciones se retomen precisamente en medio de un episodio crítico de calidad del aire.
Desde el sector Lircay “hacemos un llamado directo a la comunidad de Talca y a las autoridades sanitarias, ambientales y municipales a no normalizar ni tolerar esta situación. Después de tres prohibiciones de funcionamiento, al menos dos sumarios sanitarios y años de incertidumbre, la respuesta no puede ser simplemente “más fiscalización”. La demanda vecinal es clara: cierre del crematorio y traslado a una zona realmente apta para su funcionamiento. No resiste el más básico análisis que hornos destinados a la cremación de cadáveres operen a cerca de 15 metros de una población, en una zona saturada y frente a vecinos que hoy están más conscientes, más informados y más organizados que nunca”, expresaron los vecinos.







