TALCA.- Con una serie de actividades, donde destacaron conversatorios con jóvenes, jornadas deportivas y artísticas, entre otras, SENDA conmemoró durante junio el Mes de la Prevención.
Durante ese periodo, la institución impulsa iniciativas en colaboración con municipios, comunidades, establecimientos educacionales y organismos públicos y privados, para fortalecer entornos protectores para niños, niñas y adolescentes. Este año el lema elegido fue “Yo la pienso primero”, que invitaba a reflexionar antes de actuar, fortaleciendo la capacidad de los jóvenes para cuidarse a sí mismos y a quienes los rodean.
El enfoque principal fue la encuesta Juventud y Bienestar que cada dos años se aplica a estudiantes de Segundo Año Medio, cuya finalidad es recopilar información sobre las condiciones de vida, autopercepción de bienestar, y prácticas respecto del consumo de alcohol y otras drogas. Por ello hubo conversatorios con jóvenes que respondieron el estudio en el 2024, a fin de conocer sus experiencias y aportes. En tal sentido, hubo propuestas como crear más espacios de participación juvenil, para practicar deportes, y mejorar la comunicación familiar.
Otras actividades, por ejemplo, consistieron en la instalación de mesa de trabajo preventiva en Pelarco y actividad psicoeducativa para conductores en Empedrado (ambas comunas sin programa SENDA Previene); un festival de talentos escolares, la
Copa Prepara2, torneo de video-gamers, todas con temática alusiva a la prevención, buena utilización del tiempo libre y compartir entre pares.
La directora regional, Ana Maria Rodríguez, comentó que “este Mes de la Prevención nos demostró que cuando abrimos espacios reales de escucha y participación, las juventudes responden con fuerza y compromiso. Bajo el lema “Yo la pienso primero”, invitamos a nuestros jovenes a reflexionar y a cuidarse, manejando limites e incorporando conductas de autocontrol y autocuidado. Tenemos la certeza de que esta tarea no puede ser individual, pues requiere de una profunda corresponsabilidad donde las familias, colegios, municipios y la comunidad en general, debemos mantenernos activos y juntos en esta tarea. Cerrar Este ciclo con conversatorios tan enriquecedores, sumado al despliegue de actividades deportivas y artisticas en toda la region del Maule, nos confirma que el camino correcto es ofrecer alternativas saludables de participación, que permitan fortalecer el buen uso del tiempo libre. Nuestro desafío ahora es seguir trabajando para transformar las propuestas de estos jóvenes en acciones concretas junto a la ciudadanía, porque construir entornos protectores los 365 días del año es una responsabilidad compartida de la que todos somos parte”.







