Con un gran éxito de convocatoria y una amplia participación de mujeres locales, se dio inicio en la Casa de la Mujer de Pencahue a la segunda versión del Festival de Mujeres y Literatura “Pasadas pa’ la Pluma”. El hito inaugural consistió en un taller de Memoria y Arpilleras.
Este festival es una iniciativa literaria y cultural organizada por la ONG Surmaule y financiada por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura (Convocatoria 2026) del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cuyo lanzamiento oficial está programado para el próximo 23 de julio.
“A través del trabajo colectivo queremos que cada arpillera sea también un relato sobre la vida en nuestra región, permitiendo que otras personas conozcan la riqueza de nuestras comunidades y la mirada de las mujeres organizadas que las integran”, expresó Catherina Olivares, coordinadora del festival y directora de la ONG Surmaule.
El taller estuvo abierto a mujeres de todas las edades sin requisito de conocimientos previos de costura, y contó con el apoyo de la Municipalidad de Pencahue.
“Nos encontramos en la Casa de la Mujer junto a la agrupación Manitos Solidarias, además de otras vecinas de la comuna que se sumaron a la actividad. La iniciativa permitió que las participantes aprendieran distintas técnicas de creación en arpillera para que, posteriormente, puedan exhibir sus trabajos en exposiciones, entre ellas una muestra que se realizará en Talca”, apuntó Francisca Moraga, del programa Mujeres Jefas de Hogar del municipio.
Asimismo, Katherine Contardo Bravo, encargada de la Oficina de Cultura, destacó el trabajo colaborativo entre el municipio, la ONG Surmaule y el festival: “Hemos trabajado en conjunto para que una de las jornadas de este importante encuentro literario se desarrolle en nuestra comuna, actividad que está programada para el próximo 14 de agosto en el Complejo Educacional de Pencahue”.
Impresiones y despliegue territorial
En su segunda versión, el Festival Literario “Pasadas pa’ la Pluma” se cimenta sobre pilares fundamentales para el desarrollo cultural de la región: la perspectiva de género, el diálogo intergeneracional, el acceso inclusivo, la descentralización territorial y la puesta en valor de las identidades locales. Es por ello que su despliegue en terreno resulta clave; de hecho, las arpilleras confeccionadas en Pencahue tendrán un rol protagónico y serán presentadas durante el desarrollo del certamen.
“Ser parte de este proyecto significa demostrar que la arpillera también es una forma de narrar nuestro territorio. A través de una poesía visual, queremos contar quiénes somos las mujeres maulinas, profundamente vinculadas a la ruralidad, a la tierra y a la identidad de nuestra región”, expresó Paola Contardo, artista textil responsable de impartir el taller.
Por su parte, las asistentes valoraron la experiencia como una valiosa instancia de encuentro y aprendizaje. “Descubrí que existen muchas formas de expresar el arte. Nunca imaginé que con una aguja, un hilo y algunos retazos se pudiera crear algo tan significativo. Me encantó la experiencia”, manifestó Juana Araya.
En tanto, María Teresa Padrón, profesora jubilada y participante, destacó que “estos espacios permiten encontrarse con otras personas, compartir ideas e inspirarse mutuamente. Ver cómo cada una aporta una mirada distinta hace que la experiencia sea aún más enriquecedora”.






