Durante décadas, los cuidados paliativos en Chile estuvieron reservados al cáncer. Con la Ley de Cuidados Paliativos Universales, el derecho se extiende a personas con insuficiencias orgánicas avanzadas, enfermedades neurodegenerativas, demencias en etapa avanzada y otras condiciones progresivas.
Hoy, de las 751 personas bajo control en la red del Maule al corte de junio de 2026, 681 son por condiciones no oncológicas y 70 oncológicas. Son miles de familias que antes acompañaban el final de la vida sin ningún soporte de salud formal.
La Dra. Laura Fraga, Gestora de Cuidados Paliativos del Servicio de Salud Maule, destacó la labor de los equipos desplegados en la red “el trabajo del equipo consiste en disminuir el sufrimiento y mejorar la calidad de vida, no solo de la persona enferma, sino de su familia y de quien cuida. Control del dolor y de otros síntomas, acompañamiento emocional, educación a la persona cuidadora, coordinación con la red y apoyo en el proceso de duelo”.
Además, la doctora recalcó la importancia de que los cuidados se realicen en el domicilio “el centro del modelo es que el equipo va donde está la persona, no al revés. En la mayoría de las comunas del Maule más del 85% de las atenciones se realizan en domicilio, y en Chanco, Longaví, Molina y Pelluhue esa proporción llega prácticamente al 100%”.
Las prestaciones incluyen visita domiciliaria integral, manejo del dolor con entrega de fármacos, insumos clínicos, oxígeno domiciliario, apoyo psicológico y social. El Servicio dispone además de un Telecomité que permite resolver casos complejos a distancia, clave para las comunas rurales y aisladas.
Los equipos son interdisciplinarios: enfermería, medicina, kinesiología, nutrición, psicología, trabajo social, fonoaudiología, química y farmacia, terapia ocupacional, TENS y personal auxiliar. El grupo más numeroso es enfermería y TENS, quienes sostienen la continuidad del cuidado en el domicilio.







