TALCA.– La Dirección Regional del Maule del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) interpuso una denuncia criminal por el delito de maltrato o crueldad animal, tras el alarmante hallazgo de 57 pingüinos muertos en diversos puntos de la costa maulina. La acción judicial busca esclarecer los hechos e identificar a quienes resulten responsables de esta afectación a la fauna protegida.
La alerta se encendió tras un exhaustivo operativo fiscalizador realizado entre el 12 y el 15 de septiembre.
Durante cuatro jornadas consecutivas, funcionarios de Sernapesca inspeccionaron cerca de dos kilómetros de playa en la comuna de Chanco, donde se concentró la mayor parte de los hallazgos. Al rastreo se sumó el descubrimiento de más ejemplares sin vida en los sectores costeros de Pelluhue y Curepto.
Según el informe técnico de la institución, los pingüinos presentaban una buena condición muscular y un estado de descomposición incipiente. Al no registrarse daños físicos externos visibles ni rastros evidentes de contaminantes químicos en el entorno, la principal hipótesis apunta a factores humanos relacionados con la actividad extractiva. Sernapesca presume que las aves murieron por asfixia por enmalle, producto de la interacción accidental con redes de faenas pesqueras operando en la zona.
La Directora Regional (s) de Sernapesca Maule, Franchesca Albornoz, enfatizó la gravedad de la situación y la necesidad de regular las prácticas costeras: “Frente a este preocupante hallazgo, hemos presentado una denuncia para que se investiguen a fondo las causas de esta mortandad. Dado que presumimos una posible interacción con faenas de pesca, es fundamental esclarecer los hechos. Nuestro objetivo es resguardar la fauna marina protegida y promover que las actividades en la zona se desarrollen de manera responsable con el ecosistema”, declaró la autoridad regional.
Con el fin de asegurar una indagatoria rigurosa, la acción judicial solicita al Ministerio Público que despache una orden amplia de investigar a la Brigada Investigadora de Delitos del Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BRIDEMA) de la Policía de Investigaciones (PDI). Con peritajes especializados, se espera determinar las dinámicas de pesca en las fechas señaladas y aplicar las sanciones correspondientes por ley para evitar que catástrofes ecológicas similares vuelvan a repetirse en el litoral del Maule.






