Las bajas temperaturas, las lluvias y la mayor permanencia en espacios cerrados han favorecido el aumento de las enfermedades respiratorias durante las últimas semanas en la Región del Maule. En este contexto, y mientras la región ya alcanza un 80,6% de cobertura de vacunación en la Campaña de Invierno, el Servicio de Salud Maule (SSM) reforzó el llamado a la comunidad a reconocer las señales de alerta que requieren atención médica oportuna y a utilizar correctamente la red asistencial, evitando acudir innecesariamente a los servicios de urgencia por cuadros leves.
La doctora María Fernanda Ramos, médico familiar, jefa de la Unidad de Programas Transversales del Departamento de Atención Primaria y subrogante de la Campaña de Invierno del Servicio de Salud Maule, explicó que, si bien la mayoría de las infecciones respiratorias evolucionan favorablemente con manejo en el hogar, existen síntomas que requieren una evaluación médica inmediata.
“La mayoría de las infecciones respiratorias son leves y evolucionan favorablemente con manejo en el hogar, pero existen señales que requieren una evaluación médica oportuna, como dificultad para respirar, compromiso importante del estado general o fiebre persistente, especialmente en personas que pertenecen a grupos de mayor riesgo”, señaló.
¿Cuándo un resfrío deja de ser leve?
Aunque un resfrío común suele mejorar con reposo, hidratación y cuidados básicos, existen síntomas que pueden indicar una enfermedad respiratoria de mayor gravedad.
En niños, es necesario consultar de manera oportuna si presentan dificultad para respirar, respiración acelerada, hundimiento de las costillas al respirar, coloración azulada en labios o piel, rechazo de la alimentación, decaimiento importante o fiebre persistente, especialmente en menores de tres meses.
En adultos y personas mayores, las principales señales de alarma corresponden a dificultad para respirar, dolor en el pecho, fiebre alta persistente, confusión, somnolencia o un deterioro importante del estado general.
“Ante cualquiera de estas señales, la recomendación es acudir oportunamente al establecimiento de salud más cercano para una evaluación médica”, enfatizó la especialista.
No todo resfrío requiere ir a un servicio de urgencia
Uno de los principales llamados del Servicio de Salud Maule es utilizar correctamente la red asistencial, permitiendo que los servicios de urgencia concentren sus esfuerzos en quienes realmente presentan cuadros graves.
La doctora Ramos explicó que síntomas como congestión nasal, tos, dolor de garganta, malestar general o fiebre de corta duración, cuando la persona mantiene una respiración normal, se hidrata adecuadamente y conserva un buen estado general, pueden manejarse inicialmente en el hogar con reposo, buena hidratación y control de la fiebre.
Si las molestias persisten o generan preocupación, la recomendación es acudir al CESFAM o SAPU para recibir evaluación, diagnóstico y orientación del tratamiento.
En cambio, la atención de urgencia está indicada cuando existe dificultad para respirar, sensación de falta de aire, compromiso de conciencia, dolor intenso en el pecho, deshidratación importante o un rápido deterioro del estado general.
“Utilizar correctamente cada nivel de atención permite que las urgencias respondan oportunamente a quienes realmente presentan cuadros graves, especialmente durante el invierno, cuando aumenta la demanda por enfermedades respiratorias”, indicó.
Los grupos con mayor riesgo
Los adultos mayores, niños menores de cinco años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas —como diabetes, patologías cardiovasculares, respiratorias o renales—, personas inmunosuprimidas y quienes presentan obesidad severa tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones durante esta temporada.
Por ello, la especialista recordó que la vacunación contra la influenza y el COVID-19 continúa siendo la principal herramienta para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones y fallecimientos, junto con mantener medidas como la ventilación de los espacios, el lavado frecuente de manos, cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar y utilizar mascarilla cuando existan síntomas respiratorios o al acudir a un establecimiento de salud.
Los errores que más se repiten durante el invierno
Desde la experiencia de la red asistencial, la doctora Ramos advirtió que uno de los errores más frecuentes es la automedicación, especialmente el uso de antibióticos sin indicación médica.
Explicó que la mayoría de las infecciones respiratorias son provocadas por virus, por lo que los antibióticos no ayudan a tratarlas y su uso innecesario favorece la resistencia bacteriana, dificultando futuros tratamientos.
Asimismo, señaló que muchas personas retrasan la consulta cuando aparecen signos de alarma o postergan la vacunación, aumentando el riesgo de complicaciones, especialmente en los grupos más vulnerables.
“La Región del Maule ya alcanzó un 80,6% de cobertura de vacunación en la Campaña de Invierno, pero todavía existen personas que pertenecen a los grupos objetivo y no se han protegido. Vacunarse sigue siendo la herramienta más efectiva para disminuir el riesgo de hospitalizaciones y cuadros graves durante esta temporada”, afirmó.
Recomendaciones para enfrentar las enfermedades respiratorias
El Servicio de Salud Maule entregó una serie de recomendaciones para proteger la salud durante este invierno:
Vacúnese contra la influenza y el COVID-19 si pertenece a los grupos objetivo.
Ventile diariamente los espacios cerrados, incluso durante los días de lluvia o bajas temperaturas.
Lávese frecuentemente las manos con agua y jabón o utilice alcohol gel.
Cúbrase con el antebrazo al toser o estornudar.
Utilice mascarilla si presenta síntomas respiratorios o al acudir a un establecimiento de salud.
Evite la automedicación, especialmente el uso de antibióticos sin indicación médica.
Acuda al CESFAM o SAPU cuando presente síntomas leves o persistentes y reserve los servicios de urgencia para cuadros con signos de alarma.
Finalmente, la doctora María Fernanda Ramos reiteró que enfrentar de mejor manera el invierno depende tanto del autocuidado como del uso responsable de la red asistencial.
“Nuestro llamado es a vacunarse oportunamente, mantener las medidas de prevención, evitar la automedicación y consultar cuando realmente existan síntomas de alarma. Así protegemos a las personas con mayor riesgo y contribuimos a que los servicios de urgencia puedan responder de manera oportuna a quienes más lo necesitan”, concluyó.







