La influenza A gana terreno con el descenso de las temperaturas y la necesidad de las personas de permanecer en espacios cerrados. Así lo indicó la directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Érika Retamal Contreras, quien alertó que el aumento de la circulación viral está coincidiendo con una cobertura de vacunación por debajo de la meta propuesta a nivel nacional.
Según los datos entregados en el último reporte de la Campaña de Invierno del Ministerio de Salud, la positividad de las muestras respiratorias llegó a 48,4%, la cifra más alta del año. En tanto, durante la semana epidemiológica 22, comprendida entre el 31 de mayo y el 6 de junio, la influenza A concentró el 32,2% de los virus detectados, desplazando al rinovirus al segundo lugar.
La académica precisó que durante los meses fríos circulan simultáneamente distintos virus, entre ellos influenza A y B, el sincicial, adenovirus, metapneumovirus y SARS-CoV-2. Su propagación, durante este periodo, aumenta debido a “las bajas temperaturas y la concentración de personas en espacios cerrados y con poca ventilación”.
La especialista recalcó que, a diferencia de un resfrío habitual, la influenza suele provocar síntomas más intensos ya que se trata de “un cuadro respiratorio con fiebre y muchos dolores musculares” y advirtió que “no se trata de un resfrío común porque hay una sensación de malestar general”.
Además, añadió que estas infecciones pueden generar complicaciones más severas en niños pequeños y personas mayores, debido a su mayor vulnerabilidad.
“De hecho, el Ministerio de Salud ha reportado un incremento sostenido de las hospitalizaciones por causas respiratorias en la población de 65 años y más”, subrayó la profesora Retamal.
Vacunación por debajo de la meta
La cobertura nacional contra la influenza está cerca de un 78%, por debajo del rango meta del 85%. La especialista explicó que los avances más bajos en esta campaña de inmunización se registran en niños de seis meses a cinco años, embarazadas y personas de 60 años o más, precisamente los grupos con mayor riesgo de complicaciones.
La académica Érika Retamal insistió que quienes no reciben la dosis “todavía están a tiempo de vacunarse y así contribuir a alcanzar la cobertura esperada. El llamado es a concurrir a los centros de vacunación y que tanto empleadores e instituciones faciliten el acceso de sus trabajadores a los diferentes puntos de inmunización”.







