Una práctica tan habitual como dejar comida fuera del refrigerador por varias horas, recalentar repetidamente una preparación o manipular alimentos sin lavarse las manos puede aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Aunque muchas veces pasan desapercibidas, estas afecciones continúan siendo una importante causa de consultas médicas y pueden afectar a personas de todas las edades.
Por ello, el Servicio de Salud Maule hizo un llamado a reforzar las medidas de higiene y conservación de alimentos en los hogares, destacando que gran parte de las intoxicaciones alimentarias pueden prevenirse mediante hábitos simples y seguros.
Cristian Peña, gestor de Nutrición del Servicio de Salud Maule, explicó que muchos de los errores más frecuentes ocurren durante la preparación y almacenamiento de los alimentos.
“Los errores más frecuentes son bastante simples, pero son de alto riesgo. Por ejemplo, no lavarse las manos antes de cocinar, mezclar alimentos crudos con cocidos, cocinar de forma insuficiente especialmente carnes y huevos, romper la cadena de frío o recalentar varias veces una misma comida. Estos descuidos facilitan la proliferación de microorganismos que pueden provocar intoxicaciones”, señaló.
Claves para una manipulación segura de los alimentos
Mantener una adecuada higiene y conservar correctamente los alimentos son medidas fundamentales para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
Entre las prácticas de mayor riesgo se encuentra la contaminación cruzada, que ocurre cuando alimentos crudos entran en contacto con productos ya cocidos o listos para consumir, favoreciendo la transmisión de microorganismos.
A ello se suma la incorrecta conservación de los alimentos, especialmente cuando permanecen demasiado tiempo a temperatura ambiente o no se mantienen adecuadamente refrigerados.
Según explicó el profesional, estas situaciones son frecuentes en los hogares, pero pueden prevenirse mediante acciones simples como mantener separados los alimentos crudos de los cocidos, respetar la cadena de frío y cocinar adecuadamente carnes, huevos y pescados.
Grupos más vulnerables
Si bien cualquier persona puede sufrir una enfermedad transmitida por alimentos, existen grupos que presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Los niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunológicos debilitados son especialmente vulnerables frente a una intoxicación alimentaria.
“En ellos una intoxicación puede ser más grave. Por eso las medidas clave son extremar la higiene, asegurar una buena cocción de los alimentos, evitar productos crudos o poco cocidos y mantener una correcta refrigeración”, indicó Peña.
Recomendaciones para proteger la salud de la familia
El Servicio de Salud Maule recordó que la prevención comienza en cada hogar y que pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia para evitar enfermedades.
Entre las principales recomendaciones destacan:
• Lavar frecuentemente las manos antes de manipular alimentos.
• Limpiar superficies y utensilios de cocina de forma regular.
• Mantener separados los alimentos crudos de los cocidos.
• Cocinar completamente carnes, huevos y pescados.
• Mantener la cadena de frío y evitar dejar alimentos a temperatura ambiente por periodos prolongados.
• Utilizar agua y materias primas seguras para la preparación de comidas.
Finalmente, desde el Servicio de Salud Maule reiteraron que la mayoría de las enfermedades transmitidas por alimentos son prevenibles y que adoptar medidas simples de higiene, conservación y preparación puede marcar la diferencia entre una comida segura y una intoxicación que afecte a toda la familia.







