Con la llegada del invierno, el aumento de la circulación de virus respiratorios y los episodios de contaminación atmosférica propios de la temporada, el Servicio de Salud Maule entregó una serie de recomendaciones para calefaccionar los hogares de manera segura y proteger especialmente a niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
La región enfrenta cada año un escenario complejo debido al uso masivo de leña para calefacción, situación que puede impactar tanto la calidad del aire como la salud de las personas cuando no se adoptan medidas preventivas.
Frente a este contexto, el jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio de Salud Maule, Dr. Roberto Peña, explicó que el tipo de calefacción utilizado puede influir directamente en la salud de las familias.
“Antiguamente se utilizaba mucho el brasero y todavía puede encontrarse en algunas zonas rurales, pero es una alternativa bastante riesgosa porque existe riesgo de incendio y porque libera contaminantes que pueden ingresar a las vías respiratorias o incluso generar intoxicación por monóxido de carbono. Por eso es una opción poco recomendada”, señaló.
Asimismo, indicó que si se utiliza calefacción a leña es fundamental emplear leña seca y de buena calidad, mientras que las estufas a gas deben encontrarse en buen estado y utilizarse en espacios que puedan ventilarse periódicamente.
Leña seca y ventilación: medidas simples que marcan la diferencia
Uno de los principales consejos entregados por el especialista es evitar el uso de leña húmeda, debido a que genera una combustión menos eficiente y una mayor emisión de contaminantes.
“La leña húmeda contiene agua, por lo tanto, una parte importante de lo que se está pagando no genera calor. Además, la combustión de esa leña produce residuos que pueden acumularse en la estufa o en los ductos, generando obstrucciones, sobrecalentamiento e incluso incendios”, explicó.
El epidemiólogo agregó que la leña húmeda también produce más material particulado, aumentando los riesgos para la salud respiratoria.
“La contaminación es especialmente preocupante en invierno porque el frío hace que las partículas permanezcan más concentradas cerca de la superficie. Eso aumenta las probabilidades de que las personas las respiren, favoreciendo cuadros como bronquitis, irritación bronquial, crisis asmáticas e incluso neumonías”, sostuvo.
Junto con ello, recomendó ventilar diariamente las viviendas durante algunos minutos para renovar el aire interior y disminuir tanto la acumulación de contaminantes como la presencia de virus respiratorios en espacios cerrados.
Vacunación y prevención de enfermedades respiratorias
Desde el Servicio de Salud Maule también reforzaron la importancia de mantener medidas preventivas para reducir el riesgo de contagios durante el invierno.
Entre ellas destacan el lavado frecuente de manos, evitar lugares cerrados con alta concentración de personas cuando sea posible y utilizar mascarilla en caso de presentar síntomas respiratorios.
“Las infecciones respiratorias se transmiten principalmente a través de gotitas y aerosoles que permanecen en ambientes cerrados. Por eso es importante ventilar, evitar aglomeraciones innecesarias y utilizar mascarilla cuando corresponda”, indicó el Dr. Peña.
Asimismo, reiteró el llamado a las personas mayores de 60 años, niños y niñas entre los 6 meses y 5 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y demás grupos objetivos a vacunarse contra la influenza y el COVID-19 antes de que aumente la circulación viral durante las próximas semanas.
“Las vacunas han generado un antes y un después en la salud pública. Hoy la influenza ya está aumentando su circulación y la vacuna sigue siendo la principal herramienta para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones e incluso fallecimientos. Mientras antes las personas se vacunen, antes estarán protegidas para enfrentar el invierno”, afirmó.
El doctor recordó que la inmunización es gratuita para los grupos definidos por el Ministerio de Salud y que puede realizarse en vacunatorios públicos y privados en convenio. Además, enfatizó que los adultos mayores y los niños pequeños presentan un mayor riesgo de complicaciones asociadas a las enfermedades respiratorias, por lo que hizo un llamado a sus familias y cuidadores a verificar que cuenten con sus vacunas al día.
Finalmente, el referente del Servicio de Salud Maule llamó a reducir o abandonar el consumo de tabaco durante esta temporada.
“El cigarro aumenta considerablemente el riesgo de infecciones respiratorias y complicaciones durante el invierno. Esta puede ser una muy buena oportunidad para disminuir su consumo o dejarlo definitivamente”, señaló.
Recomendaciones para un invierno más seguro
El Servicio de Salud Maule recomendó:
Utilizar leña seca certificada.
Ventilar diariamente la vivienda.
Mantener limpios ductos, chimeneas y sistemas de calefacción.
Realizar mantención periódica a estufas y calefactores.
Evitar el uso de braseros en espacios cerrados.
Mantenerse informado sobre la calidad del aire.
Mantener al día la vacunación contra influenza y COVID-19, especialmente en personas mayores de 60 años, niños y niñas entre los 6 meses y 5 años, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Lavarse frecuentemente las manos.
Utilizar mascarilla ante síntomas respiratorios.
Evitar el consumo de tabaco.
“El invierno no sólo trae bajas temperaturas, también aumenta la circulación de virus respiratorios y la exposición a contaminantes. Pequeñas acciones como utilizar leña seca, ventilar diariamente, vacunarse, lavarse las manos y mantener los equipos en buen estado pueden marcar una diferencia importante en la protección de la salud de las familias maulinas”, concluyó el jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio de Salud Maule.







