MOLINA.- En una ceremonia que reunió a autoridades regionales, representantes del mundo académico, organizaciones comunitarias e instituciones colaboradoras, el Hospital de Molina recibió el Certificado de Excelencia en Endoscopía Digestiva Alta para la Prevención del Cáncer Gástrico, reconocimiento que destaca los resultados alcanzados por el Proyecto Esperanza (Hope), una innovadora estrategia que ha logrado reducir la letalidad de esta enfermedad desde un 11% a un 3% en la comuna.
La distinción reconoce el trabajo impulsado desde 2019 por el Hospital de Molina junto al Servicio de Salud Maule, la Pontificia Universidad Católica de Chile y diversas instituciones públicas y privadas, permitiendo crear desde cero una Unidad de Endoscopía equipada con tecnología de última generación, inteligencia artificial y herramientas de detección temprana que hoy están cambiando la historia del cáncer gástrico en la comuna.
El impacto del proyecto cobra especial relevancia considerando que Molina presenta una de las incidencias más altas de cáncer gástrico del país, alcanzando cifras que duplican el promedio nacional. Frente a esta realidad, la estrategia desarrollada en el territorio ha permitido pesquisar a más de 11 mil personas para detectar la bacteria Helicobacter pylori, principal factor de riesgo asociado al cáncer de estómago, además de activar más de 3 mil tratamientos preventivos y gestionar completamente la lista de espera de endoscopías.
Un reconocimiento a una experiencia pionera
Lo que comenzó como una idea impulsada por especialistas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y el equipo del Hospital de Molina terminó transformándose en una experiencia pionera a nivel regional y nacional. El modelo integra detección precoz, innovación tecnológica, estratificación de riesgo mediante exámenes especializados y acceso oportuno a procedimientos diagnósticos, permitiendo intervenir antes de que la enfermedad avance.
El doctor Arnoldo Riquelme, gastroenterólogo de la Pontificia Universidad Católica de Chile y coordinador de investigación del Centro para la Prevención y Control del Cáncer (CECAN), destacó que los resultados obtenidos demuestran el valor de la prevención y el diagnóstico oportuno.
“Hemos testeado a más de 11 mil personas mediante un método innovador para detectar Helicobacter pylori y activado más de 3 mil tratamientos. Además, desarrollamos una unidad de endoscopía con tecnología de punta e inteligencia artificial que nos permitió gestionar completamente la lista de espera. Hoy hemos logrado aumentar el diagnóstico precoz del cáncer gástrico y reducir la letalidad desde un 11% a un 3%”.
El especialista agregó que el sistema implementado en Molina combina exámenes de sangre para identificar a los pacientes con mayor riesgo y priorizar oportunamente las endoscopías, estrategia que actualmente forma parte de las políticas públicas impulsadas por el Ministerio de Salud.
Una unidad de excelencia creada desde cero
El director del Hospital de Molina, Nilton Palacio, destacó que el reconocimiento recibido refleja años de trabajo colaborativo entre instituciones, profesionales y la comunidad.
“Recibir esta certificación tiene un significado enorme porque reconoce el esfuerzo realizado durante años para construir una unidad de endoscopía desde cero. Hoy podemos entregar prestaciones de excelencia y sabemos que este proyecto ha tenido un impacto real en la reducción de las muertes por cáncer gástrico en nuestra comuna. Además, esta experiencia ya está siendo observada en distintos países de Latinoamérica”.
Palacio explicó que el proyecto ha permitido realizar más de 451 endoscopías y consolidar una estrategia que no sólo beneficia a los habitantes de Molina, sino también a usuarios de distintos puntos de la provincia y la región.
Investigación que llega a las personas
Para la Pontificia Universidad Católica de Chile, el reconocimiento representa un ejemplo concreto de cómo la investigación puede transformarse en soluciones que impactan directamente la vida de las personas.
Nancy Rampaphorn, subdirectora de Vinculación y Marketing Tecnológico de la universidad, valoró la capacidad del proyecto para llevar el conocimiento desde la academia hacia los territorios.
“Para la Universidad Católica es muy relevante que la investigación y el conocimiento que se generan en la academia puedan llegar a las personas. Este proyecto representa profundamente ese espíritu. El cáncer gástrico es un desafío crítico para Molina y para Chile, por lo que iniciativas como esta demuestran que la colaboración entre distintas instituciones puede generar soluciones de alto impacto para la población”.
En la misma línea, el jefe del Departamento de Gastroenterología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, doctor Alejandro Soza, destacó la relevancia sanitaria de la iniciativa.
“Molina es uno de los lugares con mayor incidencia de cáncer gástrico en Chile, prácticamente el doble que otras zonas del país. Iniciativas como esta permiten disminuir esa incidencia y generar un impacto real en las personas y en los territorios, que es precisamente lo que buscamos”.
Un avance para la salud del Maule
Desde el Servicio de Salud Maule valoraron la iniciativa como un ejemplo de innovación aplicada a la salud pública y de trabajo colaborativo orientado a mejorar los resultados sanitarios de la población.
La jefa del Departamento de Gestión de Redes del Servicio de Salud Maule, Dra. Paula Barroso, señaló que la experiencia desarrollada en Molina demuestra cómo la prevención y la detección temprana pueden cambiar el pronóstico de una enfermedad altamente prevalente en la región.
“Estamos muy orgullosos de este reconocimiento al Hospital de Molina. El cáncer gástrico es muy prevalente en nuestro país y especialmente en la Región del Maule. Iniciativas que incorporan innovación, prevención y detección temprana representan una tremenda ayuda para disminuir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de las personas, sus familias y toda la comunidad”.
Un modelo que proyecta a Molina hacia Latinoamérica
El trabajo desarrollado en Molina se ha transformado en el piloto de una estrategia que actualmente busca expandirse a países como México, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina, posicionando a la comuna como un referente internacional en prevención del cáncer gástrico.
La certificación obtenida reconoce una experiencia que combina ciencia, innovación, trabajo colaborativo y compromiso con la salud pública, demostrando que la detección temprana y el acceso oportuno a tecnologías de vanguardia pueden traducirse en más diagnósticos precoces, menos muertes y mejores oportunidades de vida para las personas.
Para el Hospital de Molina, este reconocimiento no marca el final de un proceso, sino el fortalecimiento de una estrategia que continúa creciendo y generando evidencia para enfrentar una de las principales causas de muerte por cáncer en Chile. Los resultados alcanzados hasta ahora muestran que la colaboración entre el mundo académico, los equipos de salud, las instituciones públicas y la comunidad puede transformar una realidad sanitaria compleja en una oportunidad concreta para salvar vidas, mejorar la calidad de vida de las personas y proyectar soluciones innovadoras desde el Maule hacia Chile y Latinoamérica.
En cifras
Más de 11.000 personas pesquisadas.
Más de 3.000 tratamientos activados.
Más de 451 endoscopías realizadas.
Lista de espera de endoscopías eliminada.
Reducción de la letalidad del cáncer gástrico de 11% a 3%.
Tecnología con inteligencia artificial para apoyar el diagnóstico.
Estrategia incorporada a políticas públicas de salud.
Modelo proyectado a ocho países de Latinoamérica.
Mientras el cáncer gástrico continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en Chile, la experiencia desarrollada en Molina demuestra que la detección temprana, la innovación y el trabajo colaborativo pueden cambiar esa realidad. Hoy, el reconocimiento obtenido no solo certifica la excelencia de una unidad de endoscopía, sino también el esfuerzo de años de trabajo que ya está permitiendo que más personas accedan a diagnósticos oportunos, tratamientos a tiempo y mejores oportunidades de vida. Un avance que comenzó en una comuna del Maule y que hoy proyecta sus resultados hacia todo el país y Latinoamérica.







