La crisis deportiva de Rangers de Talca continúa. El conjunto rojinegro volvió a caer en casa y registró un triste récord: apenas un punto en los primeros siete partidos del campeonato, siendo colista absoluto.
Esta vez fue San Marcos de Arica el verdugo, imponiéndose por 3-2 en el estadio Iván Azócar Bernales ante más de cinco mil sufridos hinchas que pese al mal momento, no dejaron de alentar.
El marcador reflejó nuevamente las falencias tácticas del equipo dirigido por Jaime “Pillo” Vera, quien no logra encontrar respuestas ante los reiterados errores defensivos y la falta de cohesión dentro del campo.
Pese al trabajo semanal del cuerpo técnico, los desajustes se hicieron evidentes frente a un rival que aprovechó cada oportunidad.
Camilo Melivilú (24′) abrió la cuenta para la visita con un potente disparo imposible para el arquero José Luis Gamonal.
Sin mayor claridad en el juego, Rangers intentó aproximarse al arco rival a través de las incursiones de Ignacio Ibáñez, aunque con escasa profundidad y escaso dominio del balón.
La ilusión renació a los 65′ minutos con el empate de Alejandro Márquez desde el punto penal. Sin embargo, la alegría duró poco: apenas cuatro minutos después, Cristóbal Guerra volvió a poner en ventaja a los nortinos con responsabilidad compartida del portero rojinegro.
A cinco minutos del final, Claudio Servetti logró empatar otra vez con un potente remate, generando esperanza en las tribunas. Pero el destino volvió a jugar en contra de los talquinos. En una nueva falla defensiva, el ariqueño Javier Rivera —de raíces talquinas— convirtió el tercero para la visita, sellando la victoria y la desazón local.
El pitazo final trajo consigo pifias y frustración entre los hinchas piducanos, que han mantenido su apoyo pese a los malos resultados.
Rangers no logró reaccionar ni sostener la paridad, profundizando su mala racha y dejando más interrogantes que certezas de cara a lo que viene en el torneo.







