La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo ya no es una tendencia futura, sino una realidad presente que está redefiniendo la forma en que las organizaciones operan. Sin embargo, el verdadero desafío no radica en la tecnología en sí, sino en la capacidad de las empresas para rediseñar el trabajo y adaptarse estratégicamente a este nuevo escenario, optimizando procesos y liberando tiempo para tareas de mayor valor.
“La IA permite automatizar tareas repetitivas, resumir información en minutos y liberar tiempo para el pensamiento estratégico. Pero su verdadero potencial no está en hacer más rápido lo mismo, sino en repensar cómo se organiza el trabajo”, explica María Gabriella Battaini, directora de Training & Consulting de Adecco Chile.
Según expertos, muchas compañías están cometiendo el error de utilizar la IA únicamente como un acelerador de tareas existentes, sin cuestionar los modelos de trabajo actuales. Esto limita significativamente el impacto que esta tecnología puede generar.
“Las organizaciones que realmente capturarán valor serán aquellas que se atrevan a rediseñar roles, procesos y estructuras. La IA no es solo eficiencia, es una palanca de transformación organizacional”, agrega Battaini.
Este cambio implica migrar desde modelos tradicionales, centrados en la ejecución, hacia esquemas donde el foco esté en la toma de decisiones, la creatividad y la resolución de problemas complejos.
El rol crítico de la capacitación en la era de la IA
En este nuevo escenario, el desarrollo de habilidades se vuelve un factor crítico. No basta con implementar tecnología: las personas deben estar preparadas para trabajar junto a ella.
Desde Adecco, a través de su línea de Training & Consulting, se ha identificado una creciente necesidad de acompañar a las organizaciones en este proceso de transformación, mediante programas de capacitación, reskilling y upskilling orientados a las nuevas demandas del mercado laboral. “La tecnología avanza más rápido que las organizaciones. Por eso, invertir en capacitación continua no es opcional, es estratégico. Las empresas que no desarrollen nuevas habilidades en sus equipos quedarán rezagadas”, enfatiza Battaini.
La reducción de la jornada laboral plantea un desafío concreto para las empresas: hacer más con menos tiempo. En este contexto, la IA puede actuar como un verdadero copiloto digital. “La Ley de 40 horas no debería verse solo como una restricción, sino como una oportunidad para rediseñar el trabajo. La IA permite eliminar ineficiencias y enfocar el tiempo en actividades que realmente generan valor”, señala la ejecutiva.
Este enfoque no solo impacta en la productividad, sino también en la experiencia de los colaboradores, al reducir la carga operativa y potenciar el desarrollo de habilidades más estratégicas. “Las empresas que logran capturar valor de la IA no son necesariamente las que invierten más, sino las que forman mejor a sus equipos y conectan esa formación con su estrategia de negocio”, señala Battaini.
Cómo comenzar a capacitar en IA: una ruta práctica para las empresas
Más allá del diagnóstico, el desafío para muchas organizaciones es cómo iniciar este proceso de manera concreta. Desde Adecco, identifican una ruta progresiva que permite avanzar con foco y generar impacto real en el negocio.
- Entender dónde está hoy la organización.Esto implica evaluar los procesos críticos, identificar tareas repetitivas y detectar brechas de habilidades en los equipos. No todas las áreas requieren el mismo nivel de adopción, por lo que priorizar es clave.
- Comenzar con formación base transversal. Antes de hablar de herramientas específicas, las organizaciones deben asegurar que sus equipos comprendan qué es la IA, cómo se utiliza en su contexto laboral y cuáles son sus límites y riesgos. Esta alfabetización digital es la base de cualquier transformación posterior.
- Avanzar hacia capacitaciones aplicadas por rol.No es lo mismo formar a equipos de recursos humanos, finanzas o ventas. La mayor adopción ocurre cuando las personas ven cómo la IA impacta directamente en su trabajo diario, por ejemplo, en la automatización de reportes, análisis de datos o gestión de candidatos.
- Promover el aprendizaje en la práctica.Más que cursos aislados, las organizaciones deben generar espacios de experimentación controlada, donde los equipos puedan probar herramientas, iterar y compartir buenas prácticas. La adopción real ocurre cuando la capacitación se integra al trabajo cotidiano.
- Alinear la capacitación con una visión estratégica.La IA no debe implementarse como iniciativas aisladas, sino como parte de una transformación más amplia del negocio, con objetivos claros en productividad, eficiencia y experiencia de los colaboradores.
De cualquier forma, más allá de la implementación de herramientas, el mayor desafío es cultural. Adoptar la IA implica cambiar la forma en que las organizaciones entienden el trabajo, el liderazgo y la gestión del talento. “Estamos frente a un cambio de paradigma. Las empresas que lideren este proceso no serán las que adopten más tecnología, sino las que mejor integren a las personas con ella”, concluye la experta de Adecco Chile.







