Menos gasto en electricidad y combustibles, mayor autonomía para regar y nuevas soluciones para sectores rurales. Ese es el foco del programa financiado por el Gobierno Regional del Maule y ejecutado junto a INDAP, que contempla una inversión cercana a $3.700 millones para apoyar directamente a 432 pequeños agricultores.
La iniciativa financiará 432 obras de riego durante dos años, incorporando sistemas fotovoltaicos que permitirán extraer y distribuir agua con energía solar. Además, considera proyectos piloto para mejorar la calidad sanitaria del agua utilizada.
El gobernador regional, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, destacó que uno de los principales beneficios “será reducir un costo que golpea directamente a la agricultura familiar: la energía”. También llamó a los agricultores de las 30 comunas a acercarse a INDAP para conocer las alternativas de postulación.
El impacto puede ser concreto en el bolsillo: el programa estima ahorros promedio de entre $526 mil y $1,05 millones por temporada, dependiendo del tipo de cultivo.
El director regional (s) de INDAP, Rodrigo Bugueiro, destacó que el programa también permitirá mejorar la calidad sanitaria del agua de riego. “Además de incorporar energías renovables, vamos a financiar proyectos piloto para mejorar la calidad del agua que utilizan los agricultores en sus cultivos”, señaló.
Por su parte, el seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz, valoró el impacto productivo y ambiental de la iniciativa. “Esto permitirá producir con menores costos y avanzar hacia una agricultura más limpia y sustentable, fortaleciendo a los pequeños productores del Maule”, afirmó.
El lanzamiento se realizó en el predio de Visitación Olate, en Quiñipeumo, comuna de Maule, donde ya funciona un sistema de riego con pozo profundo y energía fotovoltaica, mostrando en terreno el tipo de solución que se busca extender por la región.






