La especie arbórea ruil es endémica del Maule y está en peligro de extinción. De ahí entonces la importancia del llamado que hace la Seremi de Medio Ambiente, Daniela de la Jara, de proteger y conservar este tipo de árbol, un fósil sobreviviente, sólo presente en la Cordillera de la Costa del Maule, concretamente en algunas áreas de las comunas de Constitución, Empedrado, Chanco y Curepto.
Es por ello, que la portavoz de la cartera ambiental realizó una invitación a la ciudadanía “a cuidar los bosques, ya que regulan el clima, capturan el dióxido de carbono (CO2) del aire, y son los pulmones de nuestro planeta. Pero, en particular, el llamado es a conocer y proteger la especie maulina el ruil, que se encuentra en estado de conservación En Peligro de Extinción (EN), según el reglamento de clasificación de especies del Ministerio del Medio Ambiente”.
La Seremi Daniela de La Jara agregó que “es por esto, que creamos una plataforma digital denominada: ruil.mma.gob.cl, para que las personas puedan acceder a imágenes, infografías e información general de la especie, con el objetivo de aumentar la educación ambiental y la conciencia sobre este fósil viviente, patrimonio vivo de la región del Maule, el cual debemos valorar y conservar”.
Si bien se desconoce el número exacto de individuos de ruil en la región, se estima una superficie aproximada de 300 hectáreas, de las cuales 60 están en la Reserva Nacional Los Ruiles, ubicada en la comuna de Chanco, en la Provincia de Cauquenes.
Por lo mismo y en el contexto de la conmemoración del Día Internacional de los Bosques, el 21 de marzo, el emplazamiento que hace la Seremi cobra más vigencia aún si se tiene en cuenta los peligros a los que se ve enfrentado el ruil.
Entre las principales amenazas para el ruil y otras especies, están los incendios forestales, en los que está presente el accionar humano, casi en un 99,7% se originan por acciones accidentales, negligentes o de manera intencional.
Es así como el incendio del 2017, conocido como de Las Máquinas, y que terminó arrasando con 160 mil hectáreas, además del poblado Santa Olga, en Constitución, significó la afectación de 172 hectáreas de ruil (55% del total de la superficie). El 85% de estos bosques fueron quemados con severidad moderada o alta.
A lo anterior, se suma la colonización del pino radiata y también los cambios en la cobertura del suelo que afectan la resiliencia de estos bosques.
Los estudios de expertos señalan que el ruil mostró alta mortalidad después del fuego, pero más del 80% de los árboles rebrotó dos años después. Eso sí, la regeneración a partir de semillas fue muy baja (menos del 17%) y solo se dio en zonas de fuego de baja a moderada severidad.
Los estudiosos del tema advierten que la combinación de sequías, monocultivos de pino y cambio climático ha generado una trampa ecológica, en la que estos bosques podrían desaparecer si no se implementan medidas urgentes de restauración y manejo del fuego.
RESTAURACIÓN
Al respecto, se recomienda un plan de restauración a gran escala que incluya la conversión de las plantaciones industriales en bosques nativos, la creación de zonas de amortiguación con vegetación nativa alrededor de los fragmentos de ruil; la eliminación de pinos adultos e implementación de programas de restauración con financiamiento público y privado.
En áreas de baja severidad, se aconseja la gestión y protección de plántulas naturales, y en zonas de alta severidad, una reforestación activa debido a la ausencia de regeneración natural.
A la fecha y con el propósito de proteger remanentes de esta especie, se han realizado con éxito medidas de mitigación en predios de las comunas de Curepto y Constitución.
Además, desde el Ministerio del Medio Ambiente se está llevando adelante el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) del ruil, cuyo objetivo es la investigación, protección y preservación de esta especie y así contribuir a la recuperación de los últimos relictos en la región del Maule.