El internet se ha transformado en un herramienta que llegó para aportar y enriquecer el conocimiento humano. Hoy, millones de usuarios navegan por la red diariamente compartiendo información, correos y fotos cotidianas en sus redes sociales. Sin embargo, detrás de este mundo digital habitual existe un ecosistema que no está indexado en ningún buscador: la dark web.
A diferencia de otro tipo de red, se trata de un mundo virtual donde el anonimato es el protagonista. Los usuarios, que ingresan a través de un navegador anónimo y una red privada virtual (VPN), tienen acceso a un mercado negro digital en el que se pueden en encontrar bienes y servicios ilegales en pocos clics.
“Esta red oscura es un ambiente propicio para el desarrollo de ciberamenazas. Mucho de su contenido representa potenciales riesgos tanto para personas como instituciones, ya que alberga listados de datos comprometidos por ciberatacantes tras una exfiltración (robo) de información. Algunas de las amenazas que podemos conseguir en este submundo del internet son herramientas y servicios de hacking, datos financieros robados, datos de cuentas comprometidas, entre otros”, comenta David González, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
Perfilando a los usuarios de la red oscura
Comúnmente se piensa que en este mundo virtual solo navegan expertos y especialistas, sin embargo, lo usan cibernautas que valoran su anonimato y que prefieren operar de forma incógnita, bien sea para realizar actividades ilícitas como para evitar algún tipo de censura o restricción.
“Es importante tener en cuenta que está red es usada tanto para actividades lícitas como ilícitas. Si bien hay personas que la utilizan para comercializar credenciales, información y datos robados u ofrecer software malicioso o estafas; otras simplemente lo ven como una herramienta de comunicación anónima ideal para el intercambio seguro de datos”, asegura González de ESET.
Tal es el caso de personas que necesitan navegar e investigar de forma anónima por fines legítimos y comprensibles como los periodistas que ejercen en países donde la libertad de expresión está comprometida producto de dictaduras, represión o medidas para la seguridad nacional; o activistas de derechos humanos que están expuestos a sufrir algún tipo de persecución.
“Esta zona del internet se destaca por cifrar y anonimizar el tráfico de usuarios con el objetivo de preservar la identidad de quien está navegando. No obstante, cada protocolo tiene una forma diferente de intercambiar los datos entre los dispositivos involucrados”, explica el investigador de ESET.
A pesar de que la dark web cuenta con muchos sitios con fines legítimos, precisamente la condición de navegar o averiguar bajo un anonimato es algo que la convierte en un resquicio para cometer delitos o actividades condenables desde todo punto de vista.
Ejemplos de lo anterior son la venta de narcóticos sin receta, tráfico de armas de fuego, malware, productos piratas y datos robados que son algunos focos de interés que lamentablemente también se gestionan en esta red.
“Conocer el riesgo que representa es un paso certero en el camino correcto. El desafío es que los principales actores de la ciberseguridad puedan monitorear la red oscura y estar atentos a actividades ilegítimas. Es importante que los especialistas en la materia busquen amenazas emergentes”, precisa Gonzalez.
El lado oscuro de la dark web: mercado de bienes y servicios
Actualmente en la red oscura se mueven miles de millones de datos y la información es la moneda principal. Pero, ¿sabes cuál es el valor de tu información? Pues varía de múltiples factores, entre ellos la demanda del dato.
Algunos estudios como los de NordVpn parametrizaron el valor de los datos personales y obtuvieron los siguientes resultados:
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Información financiera: Números de tarjetas de crédito, cuentas bancarias, datos de PayPal, etc. (entre $6 y $100 USD)
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Credenciales de acceso: Contraseñas de redes sociales, servicios de streaming, correo electrónico, etc. (entre $1 y $75 USD)
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Documentos de identidad: DNI, pasaportes, carnets de conducir (entre $5 y $25 USD)
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Historial médico: Registros de salud, información de seguros médicos (entre $1 y $30 USD)
“Si hay mercado y existen muchas ofertas, es porque hay gran demanda. La información relacionada a accesos bancarios suele ser muy valiosa para los ciberdelincuentes, pero es importante tener en cuenta que cada tipo de datos tiene un valor diferente. Ante este escenario, es relevante cuidar nuestra información personal, utilizar contraseñas seguras y únicas por cuenta, habilitar la autenticación de dos factores, mantener los dispositivos y sistemas actualizados y cuidar los lugares a los que ingresamos ”, concluye David González.







