El D.S.44 establece obligaciones claras para empleadores y trabajadores, con un enfoque preventivo, participativo y de mejora continua, orientado a consolidar una cultura de prevención y entornos laborales más seguros, saludables e inclusivos. No obstante, la magnitud de los cambios ha dificultado su implementación, especialmente en lo relativo a la adopción efectiva del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).
“Entre sus principales exigencias, el decreto impone la implementación obligatoria de un SG-SST con elementos documentados, actualizados y verificables, aplicable a empresas de todos los tamaños. Asimismo, incorpora principios como la prevención desde el diseño del trabajo, la participación activa de los trabajadores, y un enfoque de género e inclusión”, explica Daniela Rojo, abogada en Provoste Matamala.
Lo clave, es que esta modernización establece un marco integral orientado a la gestión preventiva de riesgos laborales, promoviendo una cultura de seguridad que involucra activamente a empleadores y trabajadores en la construcción de entornos de trabajo seguros, saludables e inclusivos.
Si bien muchas empresas han avanzado en ajustes formales, persisten brechas relevantes en la implementación práctica del sistema, la actualización de evaluaciones de riesgo, la participación efectiva de los comités y la integración real de la prevención en la gestión diaria.
Fiscalización y riesgos de incumplimiento
Actualmente, el DS N°44 se encuentra plenamente vigente y su cumplimiento es exigible. La fiscalización, a cargo de la Dirección del Trabajo y las Seremis de Salud, se ha intensificado, evaluando no sólo la existencia de documentación, sino la efectividad real del sistema de gestión.
“El incumplimiento puede derivar en multas administrativas, órdenes de corrección, suspensión de faenas y un aumento significativo de la responsabilidad laboral, civil e incluso penal del empleador frente a accidentes del trabajo y enfermedades profesionales”, advierte Rojo.
Dato curioso: Según datos de la SUSESO, durante 2024 los accidentes laborales se concentraron en sectores de alto riesgo, como construcción, manufactura y transporte, destacando las caídas y sobreesfuerzos como principales causas, lo que refuerza la necesidad de fortalecer una gestión preventiva integral.
En definitiva, el Decreto Supremo N°44 no admite postergaciones. A un año de su vigencia, su cumplimiento efectivo es una exigencia legal y un elemento clave para la gestión de riesgos y la sostenibilidad de las organizaciones.
Principales desafíos para los empleadores
A un año de la entrada en vigencia del D.S. N°44, los empleadores enfrentan desafíos relevantes para su cumplimiento efectivo, entre los que destacan:
- Implementación real del SG-SST, superando un enfoque meramente documental y asegurando su aplicación práctica, continua y verificable.
- Disponibilidad de recursos técnicos y competencias especializadas, especialmente en pequeñas y medianas empresas, para dar cumplimiento a las exigencias del sistema.
- Actualización permanente de las evaluaciones de riesgos, incorporando nuevas formas de organización del trabajo, factores psicosociales, enfoque de género e inclusión.
- Participación efectiva de los trabajadores y comités, más allá del cumplimiento formal, como elemento clave para una gestión preventiva eficaz.
- Integración de la prevención en la gestión diaria del negocio, incorporándola desde el diseño del trabajo y la toma de decisiones.
- Gestión del riesgo legal y fiscalizador, considerando el aumento de controles y la mayor responsabilidad laboral, civil y penal derivada de eventuales incumplimientos.







