Acompañando con profesionales uno de los momentos más especiales en la vida de los niños y jóvenes, la Corporación Municipal de Deportes de Molina desarrolló con éxito una nueva tanda de sus talleres de natación.
Utilizando la recientemente recuperada piscina municipal, que fue restaurada con financiamiento del Gobierno Regional después de décadas sin intervenciones mayores, los instructores aprobaron el egreso de un grupo compuesto por cerca de un centenar de menores.
Acompañados por sus familias, los participantes recibieron el diploma de certificación, pero, por sobre todo, obtuvieron el valioso aprendizaje de desenvolverse en el agua sin sobresaltos.
Así lo explica Santiago Fuenmayor, adolescente que afirma que “aprendí muchas cosas, porque cuando llegué aquí nadaba como perrito. Acá aprendí a nadar bien, tirarme piqueros y cuidar la respiración bajo el agua”.
Con especial nostalgia lo vivió Ro Gutiérrez, madre de una de las participantes, quien recordó que “cuando era niña, participé de estos talleres también y ahora mi hija aprendió a nadar en el nivel más pequeño. Agradezco a la Corporación y al alcalde por tener la iniciativa de que la piscina se vuelva a utilizar tanto con los talleres como de forma abierta a la comunidad”.
Por su parte, el alcalde de Molina, Felipe Méndez, explicó que, desde la restauración del recinto, “más de 600 niños de la comuna han podido aprender a nadar. Ha sido una tremenda experiencia que seguiremos replicando para rescatar todos nuestros espacios públicos, que han estado abandonados durante muchos años”.






