El crédito social de las Cajas de Compensación cumple un rol relevante para los afiliados trabajadores y pensionados, ya que actúa como un complemento a los ingresos y también como un apoyo financiero flexible y fácil acceso en caso de necesidad.
Un estudio de Caja 18, en el que entrevistó a afiliados que lo solicitan en diferentes épocas del año (encuestas realizadas en marzo y en diciembre de 2025), muestra que las razones que tienen para solicitarlo tanto pensionados como trabajadores son bastante constantes a lo largo del año, aunque se diferencian fuertemente según los ingresos disponibles y los tramos etarios.
Si se consideran, por ejemplo, las razones entregadas por los encuestados en 2025, en el caso de los pensionados, la razón que más repite es la de solventar gastos de salud (42,3% en la medición de marzo y 32,9% en la de diciembre). Si se consideran diferentes tramos de ingresos, a medida que las pensiones son menores, esta razón aumenta en importancia, como muestra la encuesta de fin de año: por ejemplo, en aquellas personas cuyos ingresos son menores a $200 mil, crece hasta un 48,4%, mientras que entre quienes tienen ingresos entre 200 mil y 399 mil es el 36,6%.
En este mismo segmento, llama la atención que, si se considera las diferencias de género, aunque se mantiene la salud como razón principal de solicitud, en diciembre entre las mujeres llega al 36,4%, superando por casi 8 puntos porcentuales a los hombres para quienes esta razón representa el 28,7%.
También en el segmento de pensionados, en la medición de diciembre la razón que sigue en importancia con un alto porcentaje de menciones es “enfrentar una contingencia”, con 23,9% (5,7% en marzo 2025), aunque esta causa, al contrario de la anterior enfrenta un comportamiento distinto en los tramos de ingreso: en el tramo entre 400 mil y 599 mil sube al 30,5% y en el siguiente de 660 mil a 799 mil sube a un 35,7%.
Y en términos de género el 25,8% de los hombres lo plantea como razón, superando por más de 3 puntos porcentuales a las mujeres, que lo hacen el 22,2% de las veces.
En el segmento de pensionados, las razones que continúan en importancia son: mejoras o reparaciones en el hogar (13,3%), consolidación de deudas (9,2%) y apoyar un proyecto personal o emprendimiento (5,7%).
Razones de los trabajadores
En el segmento de trabajadores, aunque las razones principales son similares, la principal razón que se levantó a fin de año (encuesta diciembre) es la “contingencia”, con 30,4%, que representó un fuerte aumento comparado con marzo del año anterior en la que fue invocada solo por el 5,9% de los trabajadores.
La segunda razón en importancia es consolidar deudas, que se movió entre un 23,5% en la medición de marzo y un 15,8% en la de diciembre. Es interesante que esta causal sí exhibe diferencias relevantes en los tramos de ingreso: por ejemplo, si se toma el de 1 millón o más, asciende a 19,2% de los solicitantes de ese segmento, versus el 13% de quienes tienen ingresos entre 400 mil y 599 mil.
Para los trabajadores afiliados a Caja 18, una de las principales razones que sigue en importancia -y que se mantiene constante el año completo- es el financiamiento de “educación”. En la medición de marzo ascendió al 13,1% y se mantuvo en la de diciembre, con 11,1%. El tramo de ingresos con más incidencia es el de entre 400 mil y 599 mil, donde representó el 20,4% de las solicitudes.
¿Por qué un crédito social frente a otras alternativas?
Uno de los temas que muestran las encuestas es que los afiliados prefieren los créditos sociales frente a otras alternativas de financiamiento -como la bancaria, de tarjetas de crédito o, incluso, las informales-. Las razones de simplicidad y confianza son relevantes para los pensionados ya que lo consideran un “trámite rápido y fácil” (26,5%) y les es cómodo “tener un crédito preaprobado” (22,1%). Junto a ello estar afiliado a la caja (16,8%) y que es fácilmente pagable ya que el descuento se realiza por planilla (14,6%).
En el caso de los trabajadores, en tanto las principales motivaciones para preferir los créditos sociales son: “descuento por planilla”, con 32,3% (asciende incluso al 40,7% en el tramo de ingresos entre 400 mil y 599 mil). Lo siguen “trámite rápido y fácil”, con un 24,7% (que se dispara al 40% en el tramo de ingresos entre 200 mil y 399 mil) y “Tenía crédito preaprobado” con 16,5%.







