Un ejemplo de solidaridad y trabajo comunitario fue la inauguración del Complejo Deportivo Eben-Aresti en Molina, recinto que servirá como base de operaciones para el Club Deportivo Micaela.
Fruto de la solidaridad y compromiso social, el terreno fue donado por la familia Eben-Aresti, permitiendo así que la comunidad pudiera contar de manera oficial con una infraestructura de primer nivel para desarrollar sus actividades.
La cancha en cuestión posee pasto natural y amplias instalaciones, permitiendo albergar tanto encuentros futbolísticos como a las delegaciones que lleguen, incluyendo un espacio para reuniones sociales. En total, más de 300 personas pueden acceder al lugar.
Además, gracias a una subvención aprobada por el Concejo Municipal de Molina, se concretaron obras en el punto de acceso, quedando el compromiso de avanzar en la iluminación para su uso nocturno.
Con más de 25 años en el cuerpo como presidente del Club Deportivo Micaela, Manuel Toro, recordó que “cuando llegué, la cancha no estaba en condiciones de jugar; pero ahora, luego del tratamiento que se le ha hecho, ya se puede hacer un partido. Estoy orgulloso de tener a los niños de las escuelas de fútbol, además que podemos tener también a los adultos mayores que vienen a compartir un asado. Agradezco también al Concejo Municipal y al alcalde por aprobar la subvención”.
Por su parte, el alcalde de Molina, Felipe Méndez, señaló que “en nuestra comuna tenemos un déficit en los recintos deportivos, así que esta contribución que se está realizando es un compromiso con la comunidad. Agradezco a la familia Eben-Aresti por donar el terreno, nos impulsa a seguir cumpliendo sueños y ahora tenemos el desafío de llegar a iluminar la cancha para que también puedan practicar deportes en la noche”.
La ceremonia contó con la especial participación de Begoña Aresti López, gerente general de Viña Aresti y gestora de la donación del sitio para el club, lo que dio todavía más realce al hito.







