Una nueva normativa sobre seguridad vial -denominada Ley Jacinta-comenzó a regir en el país, introduciendo cambios relevantes tanto para conductores como motociclistas.
Sin embargo, uno de los efectos más visibles ha sido el aumento significativo en el valor del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), que experimentó un alza promedio cercana al 35%.
El alza se explica por la ampliación de las coberturas que establece la nueva legislación, la cual duplica los montos de indemnización en casos de fallecimiento, invalidez y gastos médicos.
El objetivo, según autoridades del sector, es entregar mayor respaldo económico a las víctimas de accidentes de tránsito y a sus familias.
El impacto en los precios es evidente.
En HDI Seguros, por ejemplo, la póliza para autos, jeeps y station wagons subió de $7.890 a $9.290, mientras que en Consorcio pasó de $6.990 a $8.490. En SURA, el valor se elevó de $5.990 a $9.700, y en BCI Seguros aumentó de $6.590 a $9.730. Finalmente, Mapfre registró una de las mayores alzas, llevando su tarifa desde $9.700 a $12.100.
Además de los cambios económicos, la reforma eleva las exigencias para obtener o renovar la licencia de conducir. Los postulantes deberán declarar que no padecen enfermedades que afecten sus capacidades físicas o psicológicas, y las autoridades deberán contar con reglamentos que permitan verificar esta información.
Entregar datos falsos podría implicar incluso la cancelación definitiva del documento.
La ley también incorpora disposiciones específicas para motociclistas, fijando edad mínima para los acompañantes y regulando su posición durante el viaje, todo con el objetivo de reforzar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en las rutas chilenas.







