A pocas semanas del regreso a clases, muchas familias aún se enfrentan a la incertidumbre sobre cómo abordar la educación y el cuidado de sus hijos. Es comprensible que surjan dudas acerca de enviar a los más pequeños a establecimientos educacionales, pero la escolarización temprana ofrece diversas ventajas que pueden sentar las bases para un desarrollo exitoso.
Soledad Villate, Magíster en Gestión y Liderazgo Educacional y Rectora del Colegio Pedro de Valdivia de Las Condes, comparte seis importantes beneficios de la escolarización temprana:
1. Estimulación del Lenguaje: A través de actividades lúdicas, los niños desarrollan habilidades comunicativas que les permiten expresar sus pensamientos y emociones de manera efectiva.
2. Desarrollo de la Motricidad: Los programas permiten a los pequeños participar en juegos y actividades físicas que favorecen tanto la motricidad fina como la gruesa, esenciales para su coordinación y equilibrio.
3. Fomento de la Autonomía: Los entornos educativos diseñados para los más pequeños les enseñan a realizar tareas de forma independiente, promoviendo la confianza en sí mismos y la capacidad de resolver problemas.
4. Vinculación Afectiva: La escolarización temprana ayuda a los niños a formar lazos afectivos con sus compañeros y educadores, lo que es fundamental para su desarrollo emocional y social.
5. Preparación para la Escolaridad Formal: Al incorporar elementos del currículo escolar desde temprana edad, los niños se familiarizan con el entorno escolar, lo que facilita su integración en etapas educativas posteriores.
6. Estimulación de la Curiosidad: Las propuestas educativas están diseñadas para potenciar la curiosidad natural de los niños, animándolos a explorar y aprender sobre el mundo que les rodea.
Para preparar a los más pequeños para este nuevo paso, es fundamental crear un ambiente positivo y de apoyo en casa. Fomentar la lectura diaria, realizar actividades que promuevan su creatividad y participar en juegos que estimulen la motricidad y el trabajo en equipo son algunas de las estrategias que los padres pueden implementar.
Hoy en día, muchas alternativas escolares permiten la inscripción de niños desde los 2 años (cumplidos al 31 de marzo) en programas dedicados a la educación inicial, conocidos como programas Tiny. Esta opción no solo ofrece a los padres una solución de cuidado, sino que también garantiza que sus hijos estén recibiendo una educación de calidad desde el comienzo de su trayectoria académica, con horarios extendidos.
Con todo esto en mente, es importante recordar que no existe una fórmula mágica para decidir sobre la escolarización temprana. Cada familia tiene circunstancias y realidades diversas, y es fundamental considerar las opciones que mejor se adapten a su situación particular antes de tomar una decisión.








