El Segundo Tribunal Ambiental cerró el año 2025 con resultados históricos en su actividad jurisdiccional, tanto en el volumen de sentencias dictadas como en el ingreso y término de causas, consolidando a diciembre como un mes clave en el cierre anual de la gestión judicial.
Durante diciembre de 2025, el Tribunal dictó 14 sentencias, la cifra mensual más alta registrada desde que inició su funcionamiento en marzo de 2013. Este resultado constituye un récord histórico en la comparación entre los meses de diciembre de todo el período 2013–2025, reflejando el esfuerzo realizado durante el año y que se ve coronado con el resultado obtenido al cierre jurisdiccional del pasado año.
En el balance anual 2025, el Tribunal terminó por sentencia un total de 54 causas, entre reclamaciones de ilegalidad de actos de la administración y demandas por reparación de daño ambiental. Esta cifra representa el mayor número anual de causas concluidas por esta vía desde la creación de esta magistratura especializada.
Ambos registros -sentencias dictadas en diciembre y causas terminadas durante el año- se alzan como los más altos del período histórico, evidenciando una gestión orientada a la resolución efectiva de los conflictos sometidos al conocimiento del Tribunal.
Al respecto, la ministra presidenta (s) del Segundo Tribunal Ambiental, Marcela Godoy Flores, destacó que estos resultados dan cuenta del compromiso institucional con la administración de justicia ambiental, incluso en un escenario complejo de funcionamiento:
“Estas cifras hablan del compromiso y de la planificación con que hemos asumido nuestra tarea de administrar justicia ambiental, especialmente en un momento complejo, en que el Tribunal ha debido operar contando solo con dos de los cinco ministros que, por ley, debiera tener”.
La autoridad explicó que el desempeño alcanzado durante 2025 es el resultado de un proceso de gestión interna y planificación anticipada, que permitió coordinar la realización de un número relevante de audiencias antes de la reducción en la integración del Tribunal, así como organizar el análisis de causas asociadas a materias con alto flujo de ingreso, como aquellas vinculadas a infracciones a la normativa de ruido.
“Estamos conformes con el trabajo desarrollado. Sin embargo, no podemos perder de vista que, desde el segundo semestre del año pasado, cuando el Tribunal quedó integrado solo por dos de sus cinco ministros, los procesos de calendarización de audiencias se han visto ralentizados, lo que impacta en las vistas de las causas, su etapa de acuerdo y, finalmente, en la redacción de sentencias”, señaló la ministra Godoy.
La ministra subrayó que 2025 fue también el año con el mayor ingreso histórico de causas al Segundo Tribunal Ambiental, lo que refuerza la urgencia de contar con una dotación completa de ministros para enfrentar adecuadamente la creciente carga jurisdiccional.
“Para que exista justicia ambiental, esta debe ser pronta y oportuna. De lo contrario, la demora comienza a erosionar la confianza en las instituciones, generando desazón y debilitando la legitimidad de la institucionalidad creada para resolver los conflictos ambientales en nuestro país”, concluyó.






