En un esfuerzo por promover la igualdad de condiciones y mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad mental, la Fundación Rostros Nuevos del Hogar de Cristo dio inicio al programa de talleres de rehabilitación para el primer semestre del año. La iniciativa, que beneficiará a 40 personas derivadas por el Servicio de Salud del Maule, busca fomentar su integración socio-comunitaria a través de diversas actividades.
Las actividades abarcan áreas fundamentales para el bienestar de los participantes, incluyendo talleres de deporte, arte, así como sesiones de psicología, teatro, estimulación cognitiva y autoestima. Estas actividades son parte de un plan integral de tratamiento de rehabilitación socio-comunitaria que busca fortalecer la autonomía y el desarrollo personal de los beneficiarios.
Por su parte, la delegada indicó que, “queremos que todas las personas tengan los espacios garantizados para insertarse en la comunidad y también visibilizar las distintas realidades. Mis felicitaciones a todo el equipo de la fundación Rostros Nuevos de Linares. Hay mucho esfuerzo, personas voluntarias que aportan y les agradecemos de todo corazón el aporte que realizan”
El financiamiento de estos programas proviene del Servicio de Salud del Maule, a través de una licitación formalizada por dos años, con un presupuesto total superior a los 100 millones de pesos. Esto permite garantizar la continuidad del plan de tratamiento, el cual incluye la realización de talleres, la atención de un equipo multidisciplinario conformado por dos educadores, un terapeuta ocupacional, una psicóloga, una directora y una administrativa, además de alumnos en práctica y voluntarios que refuerzan el trabajo con los usuarios.
Asimismo, Mauricio Zorondo, Jefe de Operación Social Maule Sur del Hogar de Cristo, expresó que, “para el Hogar de Cristo, atender, acoger y estar con las personas que más sufren, sobre todo en este caso que viven con discapacidad mental, es muy importante. Queremos construir espacios donde las personas puedan ser libres, y estar siempre cerca de alguien, romper la soledad. Los talleres hacen eso, permiten que la gente sociabilice, se integre y participe”.
María Eliana Montecinos, participante de los talleres, valoró esta iniciativa indicando que, “es muy entretenido porque podemos crear cosas nuevas. Llevo cinco años, y me entretengo mucho. He aprendido talleres entretenidos y me ayuda para pintar dibujos”.
Con esta iniciativa, el Hogar de Cristo reafirma su compromiso con la inclusión y la rehabilitación de personas con discapacidad mental, asegurando que cuenten con las herramientas necesarias para una vida plena y autónoma.