El combate al microtráfico de drogas requiere mucho más que intervenciones policiales aisladas. Detrás de cada punto de venta existe un fenómeno delictual que afecta directamente la tranquilidad de los barrios, expone a las familias a situaciones de violencia y puede facilitar el desarrollo de estructuras criminales de mayor complejidad.
Frente a este escenario, la Policía de Investigaciones de Chile desarrolla, a través del Modelo Territorial Cero (MT-0), una estrategia investigativa especializada que busca intervenir estos focos desde su origen, mediante el análisis criminal, la inteligencia policial y diligencias coordinadas con el Ministerio Público.
Es importante precisar que desde marzo de 2024 el programa amplió su alcance: dejó de denominarse exclusivamente Microtráfico Cero y pasó a llamarse Modelo Territorial Cero, considerando el tráfico de drogas en pequeñas cantidades, tráfico y tenencia ilegal de armas, en el ámbito de sus competencias investigativas, violencia asociada a los focos territoriales de criminalidad y otras manifestaciones delictuales vinculadas al crimen organizado en los territorios.
En la Región del Maule, esta labor se despliega a través de ocho equipos especializados, con presencia en Talca, Curicó, Linares, San Javier, Parral, Constitución, Cauquenes y Molina. Esta última comuna se incorporó durante 2026, ampliando la cobertura territorial de la estrategia regional.
Investigaciones que comienzan en los barrios
El trabajo de los equipos MT-0 se caracteriza por desarrollar investigaciones focalizadas y sostenidas en el tiempo, orientadas a identificar a quienes participan en la comercialización de drogas, establecer sus formas de operación y reunir antecedentes que permitan intervenir judicialmente los inmuebles utilizados para estas actividades.
Para ello, los detectives desarrollan labores de análisis de información, vigilancia, recopilación de antecedentes y coordinación permanente con las fiscalías, utilizando las herramientas investigativas que contempla la legislación vigente.
La estrategia también permite abordar otros elementos asociados a estos focos delictuales, como la presencia de armas, el dinero proveniente de actividades ilícitas y las posibles conexiones entre sus integrantes.
Un balance que refleja el trabajo investigativo
Los resultados regionales dan cuenta del alcance de esta estrategia. Durante 2025, los equipos MT-0 de PDI Maule desarrollaron 374 procedimientos policiales, un 26% más que el año anterior, y detuvieron a 281 personas, lo que representa un incremento del 41% respecto de 2024. Al primer semestre de 2026, ya se han efectuado 158 operaciones con 115 detenciones.
Estas cifras reflejan el fortalecimiento de la actividad investigativa especializada y la capacidad de intervención de los equipos en distintos territorios de la región.
Entre los procedimientos relevantes durante 2026 destaca una investigación desarrollada por el equipo MT-0 de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) Molina en el sector precordillerano de la comuna, que permitió detectar tres cultivos ilegales con 4.594 plantas de cannabis y una estructura destinada al secado, donde se incautaron más de 65 kilos de droga en proceso.
Asimismo, en septiembre, un operativo desarrollado en la comuna de Chanco permitió detener a cuatro personas e incautar cocaína base, armas y municiones, evidenciando que el trabajo territorial también permite detectar otros elementos de riesgo asociados a la comercialización de drogas.
Recuperar espacios y fortalecer la seguridad
El impacto del Modelo Territorial Cero no se mide exclusivamente por la cantidad de droga incautada o las personas detenidas. Su principal contribución está en intervenir espacios donde se desarrolla el microtráfico, reducir la actividad delictual y evitar que estos focos se consoliden o evolucionen hacia organizaciones criminales de mayor complejidad.
De esta manera, el trabajo investigativo de la PDI busca generar condiciones de mayor seguridad para las familias, recuperar espacios públicos y contribuir a mejorar la convivencia en los sectores intervenidos.
La información proporcionada por la comunidad también constituye un antecedente relevante para orientar las investigaciones, por lo que la colaboración ciudadana y la denuncia responsable cumplen un papel importante en la detección de estos fenómenos.
Con ocho equipos desplegados territorialmente, la PDI Maule continúa fortaleciendo su capacidad investigativa para enfrentar el microtráfico, poniendo énfasis en el trabajo especializado, la coordinación interinstitucional y la protección de las comunidades.
Al respecto el coordinador regional de MT-0, subprefecto Pablo Ganga Urbina, destaca: *”nuestro objetivo no es solamente sacar droga de circulación. Buscamos intervenir aquellos espacios donde se desarrolla el microtráfico, evitar que estos focos sigan creciendo y contribuir a que los vecinos puedan recuperar la tranquilidad de sus barrios. Para ello, la información que entrega la comunidad es fundamental”.*







