La presidenta de la Fundación Hacer Visible lo Invisible llegó hasta el sector sur de Talca para entregar distintivos de baja visión a integrantes de Cencacyliv, en una jornada que también permitió compartir experiencias de vida.
Junto a Sandy Torres, de la Fundación FFIMAULE e intérprete en lengua de señas, Paola Zúñiga visitó el Centro de Capacitación de Ciegos y Limitaciones Visuales (Cencacyliv), agrupación presidida por Jaime Amaro, donde sus integrantes recibieron con alegría este distintivo, destinado a facilitar el reconocimiento de una discapacidad que muchas veces pasa inadvertida en los espacios públicos, promoviendo mayor comprensión y respeto.
El encuentro dio paso a conversaciones y relatos personales. Entre los presentes había hombres y mujeres que, al igual que Paola, viven con retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa y progresiva que afecta la retina y que, en varios casos, ha provocado ceguera, mientras que otros conservan una visión muy reducida.
Las experiencias compartidas permitieron conocer las distintas maneras en que cada persona ha enfrentado los cambios que esta enfermedad ha significado en su vida, dando lugar a una conversación cercana y enriquecedora.
Durante su intervención, Paola destacó la fortaleza y resiliencia de los asistentes, recordándoles que tienen sueños, ideas, capacidades y mucho que aportar a la sociedad. Asimismo, los invitó a no permitir que las dificultades limiten sus aspiraciones, enfatizando que la actitud es fundamental para enfrentar los desafíos cotidianos.
La presidenta de la fundación agradeció el acompañamiento de Sandy Torres y del voluntario Boris Alarcón, así como la acogida de Jaime Amaro y los integrantes de Cencacyliv.
La visita concluyó tras una jornada en la que la entrega de los distintivos abrió también un espacio para escuchar historias, intercambiar experiencias y conocer de cerca las realidades de quienes viven con una pérdida importante de visión.







