Desde la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (BRISEX) Talca llaman a prevenir y denunciar oportunamente cualquier tipo de situación que involucre una fotografía o video íntimo que salga del control de quien lo compartió, reciba amenazas, hostigamiento u otras consecuencias.
El comisario Arturo Araneda, de la BRISEX Talca, explicó que el consentimiento para tomar o enviar una imagen no implica la autorización para compartirla con terceros. “Si yo obtengo una imagen íntima de mi pareja, eso no quiere decir que yo tenga el derecho de enviársela a otra persona, divulgarla en distintos sitios web o divulgarla en WhatsApp, Facebook, en cualquier red social”, señaló el oficial.
Uno de los escenarios asociados a esta problemática es la sextorsión, donde el victimario utiliza imágenes o vídeos íntimos para amenazar a la víctima y exigir dinero, nuevo material o incluso encuentros presenciales. La recomendación es no pagar ni negociar con el agresor, ya que acceder a sus exigencias no garantiza que el contenido sea eliminado y puede generar nuevas amenazas, para estos casos resulta fundamental conservar las conversaciones y realizar capturas de pantalla de las amenazas, exigencias, perfiles, números telefónicos y eventuales transferencias.
Estas situaciones adquieren mayor relevancia cuando involucra a niños, niñas y adolescentes, los cuales pueden ser víctimas de adultos que utilizan perfiles falsos para ganarse su confianza y solicitarles fotografías o videos de carácter sexual, este fenómeno se conoce como grooming. Desde la PDI enfatizan que ante una situación de este tipo, los adultos responsables deben contener y apoyar al menor, evitando culpabilizarlo, además de conservar la evidencia y denunciar oportunamente.
A los riesgos vinculados al intercambio de imágenes se suma también la inteligencia artificial, tecnología que actualmente permite manipular fotografías o generar contenido íntimo falso a partir de imágenes disponibles en internet. Debido al creciente realismo de estas herramientas este material puede ser utilizado para hostigar, amenazar o extorsionar, por lo que también es importante guardar la evidencia y efectuar la denuncia correspondiente.
La prevención comienza por resguardar la privacidad digital. La PDI recomienda evitar compartir fotografías o videos íntimos y no exponer elementos que permitan identificar a una persona, como el rostro, tatuajes, uniformes o domicilio. En el caso de personas adultas víctimas de difusión no consentida, existe StopNCII.org una herramienta que permite generar una huella o código digital del archivo para facilitar su detección y bloqueo en plataformas sin subir la imagen original.
Finalmente, desde la BRISEX Talca reiteraron que “lo fundamental de esto es buscar apoyo y concurrir a la PDI, porque obviamente la víctima no es responsable del uso ilícito de terceros que hagan este tipo de imágenes”, enfatizó el comisario Araneda, llamando a denunciar ante la PDI, el Ministerio Público o la policía más cercana y a no eliminar la evidencia que pueda contribuir a la investigación.






