Agosto es el mes del corazón, una instancia que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar la salud cardiovascular y prevenir enfermedades que afectan al corazón y al sistema circulatorio. En este contexto, el Hospital Regional de Talca (HRT), hace un llamado a la comunidad a no esperar la aparición de síntomas para comenzar a preocuparse por su salud.
El cardiólogo y jefe del CR de Cardiología y Cirugía Cardíaca del HRT, Dr. Claudio Pacheco Campuzano, explica que las enfermedades cardiovasculares representan actualmente la principal causa de muerte tanto a nivel mundial como nacional.
“Las enfermedades cardiovaculares son la patología más frecuente, y la primera causa de muerte en el mundo y en nuestro país. Dentro de las muertes cardiovasculares, el infarto está aproximadamente en el 30% de aquello, y lo fundamental para que no se produzcan o para prevenir esta enfermedad es la prevención cardiovascular” señaló el especialista.
Conocer los factores de riesgo puede marcar la diferencia
Entre los principales factores asociados a enfermedades cardiovasculares se encuentran la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Algunos factores como la edad, el sexo y los antecedentes familiares no pueden cambiarse; sin embargo, muchos otros sí pueden prevenirse, diagnosticarse, y tratarse oportunamente.
Por ello, el médico recomienda que las personas, especialmente desde los 40 años, incorporen controles médicos preventivos que permitan detectar tempranamente condiciones como hipertensión, diabetes o alteraciones al colesterol.
“Los factores de riesgo en general son modificables y no modificables. Los no modificables son la edad, el sexo y la carga genética que tenga la persona y, los modificables son el tabaquismo, el sedentarismo, la hipertensión y la diabetes, los cuales necesitan ser diagnosticados para tener un tratamiento oportuno” explicó el Dr. Pacheco.
El llamado cobra mayor relevancia cuando vemos que estos factores de riesgo también están afectando a personas más jóvenes. De acuerdo con la experiencia del especialista, durante los últimos años se ha observado un aumento de la presencia de enfermedad cardiovascular en personas de 40 a 45 años, situación que se relaciona principalmente con hábitos poco saludables.
Una vida saludable también es prevención
Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, evitar el tabaquismo y prevenir el sobrepeso y la obesidad son algunas de las principales medidas para contribuir a disminuir el riesgo cardiovascular.
“Es importante tener una actividad física permanente, es decir, hacer ejercicios al menos 150 minutos a la semana, chequearse y, si en su familia existen enfermedades de base como diabetes o hipertensión arterial, debería ir a un control médico preventivo” enfatiza el cardiologo.
El especialista también pone énfasis en comenzar estos hábitos a partir de la infancia, promoviendo en niños, niñas y jóvenes una alimentación saludable y una vida activa como parte de una verdadera cultura de prevención.
Reconocer un infarto y actuar rápidamente
La prevención es fundamental, pero también lo es reconocer las señales de alarma. El Dr. Pacheco explica que un infarto puede presentarse sin síntomas previos y que, en algunos casos, la primera manifestación puede ser un evento grave.
Uno de los principales signos de alerta es un dolor intenso y opresivo en el centro del pecho, que puede irradiarse hacia el cuello, los brazos —especialmente el izquierdo— o la espalda, acompañado en ocasiones de sudoración. Ante estos síntomas, el llamado es a consultar inmediatamente, ya que el tiempo es determinante para reducir el daño al corazón.
“El infarto en general se produce por la oclusión de una arteria. Al provocar esta oclusión hay una parte del corazón que no se irriga y esa zona necrosa, se muere. Este daño va a depender del tiempo en que se demore en iniciar el tratamiento”, advierte el especialista.
La rehabilitación cardiovascular también es parte del tratamiento
El cuidado del corazón no termina después de un infarto. Para quienes han sufrido un evento cardiovascular, la rehabilitación cardíaca constituye una herramienta fundamental para recuperar capacidades, mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo de nuevos eventos.
Según explica el Dr. Pacheco, los programas de rehabilitación cardiovascular basados en ejercicio pueden reducir aproximadamente en un 28% la ocurrencia de nuevos eventos, por lo que considera fundamental aumentar el acceso y conocimiento sobre este tipo de tratamiento.
Desde el Hospital Regional de Talca, durante este Mes del Corazón se refuerza así un mensaje que apunta directamente a la comunidad: cuidar el corazón es una tarea que comienza mucho antes de llegar al hospital.
La invitación es a incorporar hábitos saludables, conocer los propios factores de riesgo, realizar controles preventivos y no ignorar las señales de alarma. Porque una consulta oportuna y una decisión de cuidado a tiempo pueden marcar una diferencia fundamental.







