Una serie de falencias en la gestión ambiental del sistema conformado por el Estero Llico, el Lago Vichuquén y la Laguna Torca detectó la Contraloría General de la República (CGR), tras constatar que las instituciones con competencias en la materia carecen de mecanismos formales que aseguren el seguimiento de medidas preventivas y correctivas para resguardar este ecosistema.
Los antecedentes fueron consignados en el Informe Final N° 853 de 2025, el cual concluye que existe una débil coordinación interinstitucional y una insuficiente gobernanza ambiental para enfrentar los problemas que afectan a este sistema lacustre de la Región del Maule.
La situación quedó reflejada en las medidas adoptadas recientemente por las autoridades locales y sectoriales. Por una parte, la Municipalidad de Vichuquén declaró una alerta medioambiental preventiva y, por otra, la Seremi de Salud del Maule estableció una zona de riesgo sanitario en el Lago Vichuquén. Si bien ambos organismos informaron avances en las acciones implementadas, la Contraloría determinó que los antecedentes aportados no permiten acreditar la existencia de una política preventiva integrada ni de un plan de trabajo formal que articule los esfuerzos institucionales.
El organismo fiscalizador también advirtió la presencia de alteraciones ambientales en el sistema Lago Vichuquén-Estero Llico, fenómeno que ha provocado proliferación masiva de algas, disminución de los niveles de oxígeno, mortandad de fauna acuática, variaciones en la salinidad y un deterioro de la calidad del agua. Estas condiciones fueron reconocidas por la propia Seremi de Salud del Maule.
A ello se suma que la Municipalidad de Vichuquén no dispone de una ordenanza específica para la protección y gestión de humedales dentro de su territorio comunal. Asimismo, la ordenanza ambiental vigente carece de disposiciones orientadas al resguardo de ecosistemas lacustres y humedales de alta fragilidad ambiental presentes en la zona.
La Contraloría también constató que la desembocadura del Estero Llico no cuenta con una línea de playa oficialmente determinada, situación que dificulta establecer con precisión los límites del dominio público marítimo y afecta las labores de control, fiscalización y supervigilancia por parte de los organismos competentes.
Frente a estas observaciones, la CGR instruyó a la Municipalidad de Vichuquén, al Gobierno Regional del Maule, a la Superintendencia del Medio Ambiente, a las seremis de Medio Ambiente y Salud, a la Dirección General de Aguas y a la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante informar y acreditar las medidas, acuerdos y coordinaciones que permitan subsanar las deficiencias detectadas.
Con ello, el organismo de control busca fortalecer la gobernanza ambiental y promover una respuesta coordinada entre las instituciones involucradas para resguardar uno de los principales sistemas lacustres y humedales de la Región del Maule.







