No es “llegar y armar”. Rodrigo López, jefe de carrera en el CFT San Agustín, advierte sobre los peligros de obviar el estudio de suelos, detalla la importancia de la norma chilena NCh 3393 para paneles SIP y destaca el rol de los futuros técnicos en el desarrollo regional.
¿Cómo evalúa el impacto que han tenido las altas tasas de los créditos hipotecarios en la decisión de las familias chilenas de optar por la autoconstrucción?
“Las altas tasas hacen que las familias vean la vivienda propia como un objetivo difícil de financiar por la vía tradicional. Esto las empuja a la autoconstrucción como una estrategia familiar flexible que permite avanzar por etapas y ajustar mejor el presupuesto.”
¿Por qué cree que hoy sistemas como el panel SIP o el Metalcom están liderando esta “nueva ola” de construcción propia, cuando históricamente la autoconstrucción se asociaba a procesos lentos o materiales muy básicos?
“Porque ofrecen rapidez, orden y mejor control técnico, reduciendo errores y haciendo más predecible el resultado final. La autoconstrucción ya no es solo ‘hacer la casa uno mismo’, sino hacerlo con tecnología más eficiente.”
Eficiencia y mitos: Los números detrás del Metalcom y el SIP
¿Cuáles son las principales ventajas estructurales que ofrecen estos materiales modernos frente a una persona que decide levantar su casa por cuenta propia?
“Son sistemas livianos y controlables en obra que, bien diseñados e instalados, ofrecen una excelente respuesta estructural. Para una familia que construye por su cuenta, esto disminuye el riesgo de improvisar soluciones en terreno.”
¿Cuánto se puede llegar a ahorrar económicamente al construir con Metalcom o paneles SIP en comparación al hormigón o el ladrillo tradicional?
“No hay un porcentaje único, pero el ahorro real no está solo en el material, sino en el menor tiempo de ejecución, la reducción de desperdicios y la menor cantidad de errores en obra gracias a su lógica modular y precisa.”
¿Existe una diferencia real en los tiempos de ejecución de la obra que justifique preferir estos sistemas livianos por sobre el sistema tradicional?
“Sí, la diferencia es importante. Al llegar más preparados y requerir menos faenas húmedas, disminuyen el tiempo de obra y los costos indirectos. La albañilería tradicional tiene ventajas familiares para muchos maestros y gran masa térmica, pero el SIP y el Metalcom abren oportunidades concretas para habitar rápido por razones económicas o familiares.”
¿Cómo compiten estos nuevos materiales en eficiencia térmica frente a una casa de ladrillo tradicional, considerando el clima que tenemos en la zona central, con inviernos muy fríos y veranos intensamente calurosos?
“Aunque la albañilería tiene mayor inercia térmica, los sistemas como SIP compiten muy bien si están correctamente ejecutados. Ofrecen una excelente aislación, lo que se traduce en mayor confort interior, menor gasto energético y un impacto directo en la calidad de vida.”
La importancia de la asesoría
¿Es realmente llegar y armar, o se requiere de todas formas supervisión experta en estas soluciones de empresas que venden el kit completo con paneles cortados a la medida y planos listos?
“No es llegar y armar. Aunque el sistema simplifique la obra, sigue siendo fundamental la supervisión técnica en fundaciones, montaje, nivelación, uniones y sellos. Un buen sistema mal instalado terminará dando problemas graves.”
¿Cuáles dirías que son las “luces rojas” o los principales cuidados que debe tener una familia antes de firmar un contrato y comprar un kit de paneles prefabricados?
“Hay que desconfiar de precios sospechosamente bajos o promesas fáciles. Es vital revisar en detalle qué incluye el kit, su respaldo técnico, la garantía y exigir siempre las fichas técnicas y especificaciones del proveedor antes de firmar.”
¿Qué riesgos corren las personas si no realizan un correcto estudio de suelo o de fundaciones antes de montar estos paneles, considerando que a veces los planos incluidos no se adaptan al terreno?
“Corren riesgos serios como asentamientos diferenciales, fisuras y problemas de estabilidad. Aunque el sistema sea liviano, la casa depende de una cimentación bien diseñada para su terreno específico. Muchas fallas no vienen del panel, sino de una fundación mal resuelta.”
¿Qué normativas o sellos mínimos debería exigir un comprador en Chile para asegurarse de que los paneles prefabricados cumplan con estándares de seguridad y resistencia al fuego?
“Se debe exigir el cumplimiento de la norma chilena NCh 3393 para paneles SIP. Lo mínimo es solicitar el respaldo técnico del fabricante sobre resistencia estructural, comportamiento al fuego y desempeño térmico. El proyecto debe ajustarse a la normativa vigente, no a la publicidad.”
¿Cómo integran en la carrera de Técnico en Construcción Civil estos conceptos de eficiencia y aislación térmica dentro de la malla curricular, ahora que la normativa en Chile se ha vuelto mucho más exigente?
“Se integran directamente para responder a las necesidades reales del sector. En primer año contamos con la asignatura de Sistemas Constructivos, donde abordamos estas modalidades, y en segundo año con Energías Renovables y Sustentabilidad en la Construcción, enfocados en eficiencia, aislamiento y control de calidad.”
¿Con qué herramientas y conocimientos técnicos cuentan tus estudiantes al salir a realizar sus prácticas o al mundo laboral para liderar proyectos que utilicen paneles SIP, Metalcom o sistemas como el EIFS?
“Cuentan con la base técnica para interpretar planos y especificaciones, supervisar partidas en terreno y aplicar rigurosos criterios de calidad, orden y seguridad, elementos que son esenciales en los sistemas constructivos modernos.”







