Las pequeñas obras de infraestructura pueden marcar una gran diferencia para los agricultores. Con ese propósito, la consultora Río Longaví continúa desarrollando proyectos que permiten disminuir pérdidas de agua, mejorar la eficiencia del riego y fortalecer el trabajo de las Organizaciones de Usuarios de Aguas (Ouas) y canales de regadío.
Uno de estos ejemplos es el proyecto de revestimiento de 200 metros del canal El Meladito 2 de Longaví, iniciativa financiada mediante un concurso de INDAP, que beneficia directamente a 20 parcelas agrícolas con más de 150 usuarios, dedicados a cultivos como trigo, maíz, frambuesas, arándanos y hortalizas.
El encargado de Obras de Río Longaví, Leonel Villagra, destacó que muchas de las intervenciones corresponden a proyectos de menor escala, pero con un alto impacto para los regantes, diciendo que “se hacen intervenciones pequeñas que son de mucha utilidad, porque efectivamente se pierde una gran cantidad de agua. Construimos con rapidez, con maestros de mucha experiencia y la maquinaria adecuada, por eso los usuarios nos buscan”.
Villagra agregó que uno de los principales sellos de la consultora es llegar donde otras empresas muchas veces no pueden hacerlo. “Lo que más necesitan los regantes son obras de este tipo, involucrando a la mayor cantidad de regantes. Nosotros vamos donde otras empresas no, tenemos un compromiso y una responsabilidad con el servicio que prestamos y, principalmente, con los agricultores asociados a la Junta de Vigilancia del Río Longaví.” Esto, porque es una empresa construida hace más de 20 años por usuarios de aguas pertenecientes a la Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL).
Por su parte, el ingeniero de proyectos de Río Longaví, Rodrigo Pantoja, explicó que el trabajo comienza mucho antes de la construcción, asesorando a los usuarios para identificar sus necesidades y encontrar el financiamiento más adecuado. “Con relación al canal El Meladito, los beneficiarios acudieron directamente a la Consultora; elaboramos el proyecto y logramos obtener la bonificación del subsidio”, comentó el ingeniero.
Pantoja indicó que, aunque los concursos de INDAP comienzan a prepararse desde noviembre, las organizaciones pueden acercarse durante todo el año, diciendo que “lo importante es que las comunidades de aguas o agricultores se acerquen a nuestra oficina para solicitar asistencia técnica. Nosotros evaluamos la situación, levantamos la iniciativa y analizamos en conjunto cuál es el fondo más conveniente para postular. Mientras antes se inicie el trabajo, mayores son las posibilidades de concretar una obra.”
El presidente del canal El Meladito 2, Ramón Fuentealba, valoró la calidad del proyecto ejecutado y el acompañamiento recibido durante todo el proceso, diciendo que “vinimos a inspeccionar la obra y está un lujo. Es importante tener el canal en estas condiciones para que el agua llegue a los campos, porque con las filtraciones se pierde mucho. Como presidente hice las gestiones con INDAP y con Río Longaví, quienes realizaron los estudios y el trabajo permanente, tal como en otras obras que ya hemos desarrollado. No encuentro detalles, quedó impecable.”
Fuentealba agregó que este tipo de inversiones son fundamentales frente al escenario de escasez hídrica, pues el déficit de agua aumenta temporada tras temporada.
Desde Río Longaví destacan que su experiencia considera la ejecución de obras la formulación de proyectos, la búsqueda de financiamiento y el acompañamiento técnico durante todo el proceso, convirtiéndose en un socio estratégico para comunidades de aguas, asociaciones de canalistas y agricultores que buscan optimizar el uso del recurso hídrico y fortalecer la infraestructura de riego en sus territorios.







