En un escenario donde la salud mental y la convivencia escolar se han transformado en desafíos prioritarios para las comunidades educativas, más de 100 profesionales y funcionarios/as de establecimientos educacionales de Talca participaron en una jornada de capacitación orientada a fortalecer sus competencias para abordar las necesidades emocionales de niños, niñas y adolescentes desde una mirada preventiva y articulada con la red de salud.
La actividad fue liderada por el Centro de Salud Mental Comunitaria (CSMC) Talca, anteriormente conocido como COSAM Talca, dispositivo del Servicio de Salud Maule, junto al Departamento de Salud Mental de la Atención Primaria de Salud de la Municipalidad de Talca, el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) y la Oficina Local de la Niñez (OLN), fortaleciendo el trabajo colaborativo entre salud y educación.
Durante la jornada se abordaron temáticas como la desregulación emocional, la neurodivergencia, estrategias de contención y acompañamiento de estudiantes, el funcionamiento de la red de salud mental y los principales mitos asociados a los tratamientos farmacológicos. Estas herramientas buscan fortalecer la capacidad de los equipos psicosociales para responder de manera oportuna a las necesidades que hoy presentan las comunidades educativas, favoreciendo la detección temprana y la promoción del bienestar emocional.
Fortalecer las herramientas de quienes acompañan a estudiantes
La trabajadora social del Centro de Salud Mental Comunitaria Talca, María Teresa Yáñez, explicó que los establecimientos educacionales cumplen un rol fundamental en la promoción de la salud mental, ya que son uno de los primeros espacios donde es posible detectar oportunamente dificultades emocionales y generar acciones de apoyo.
“Los establecimientos educacionales trabajan en primera línea con niños, niñas y adolescentes. Los reciben todos los días y es importante que podamos conocernos, articularnos y fortalecer el trabajo conjunto para que la salud mental de nuestros niños sea la más óptima y puedan vivir una vida plena”, señaló.
Respecto de la capacitación, indicó que el objetivo fue entregar herramientas prácticas que permitan a los equipos enfrentar de mejor manera las situaciones que hoy viven las comunidades educativas.
“Estamos compartiendo conocimientos sobre desregulación emocional, neurodivergencia, estrategias de contención y acompañamiento, además de dar a conocer la red de salud y abordar algunos mitos en torno a los tratamientos farmacológicos. Todo esto busca que los equipos estén más preparados para enfrentar el día a día y responder de mejor manera a las necesidades de niños, niñas y adolescentes”, indicó.
Una tarea compartida entre salud, educación y familias
La iniciativa responde a la necesidad de fortalecer el trabajo colaborativo entre la red de salud y los establecimientos educacionales, considerando el aumento de las consultas relacionadas con salud mental y la importancia de generar entornos protectores para el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
Desde el CSMC Talca destacaron que promover el bienestar emocional requiere del compromiso de toda la comunidad, donde la escuela, los equipos de salud y las familias cumplen un rol complementario para prevenir situaciones de mayor complejidad.
En ese contexto, María Teresa Yáñez hizo un llamado a las comunidades educativas a fortalecer la acogida y el reconocimiento de las necesidades de cada estudiante.
“Lo primero es conocer y reconocer a los integrantes de las comunidades educativas. Debemos comprender qué situaciones los desregulan y qué les ayuda a recuperar el bienestar, para acogerlos desde el respeto a sus diferencias y favorecer una convivencia sana, donde todos puedan desarrollarse plenamente”, afirmó.
Asimismo, enfatizó que el hogar continúa siendo el principal espacio de protección para la salud mental de niños, niñas y adolescentes.
“Las familias pueden contribuir estando presentes, compartiendo tiempo con sus hijos, acompañándolos en las distintas etapas de su desarrollo y brindándoles amor, contención y cariño. Ese vínculo cercano sigue siendo una de las principales herramientas para prevenir problemas de salud mental”, concluyó.
Recomendaciones para fortalecer el bienestar emocional:
Mantener una comunicación cercana y permanente con niños, niñas y adolescentes.
Favorecer ambientes escolares y familiares seguros, respetuosos e inclusivos.
Identificar oportunamente cambios en el estado emocional o conductual y buscar apoyo cuando sea necesario.
Fortalecer el trabajo coordinado entre familias, establecimientos educacionales y la red de salud.
Promover el acompañamiento, la escucha activa y el tiempo de calidad como factores protectores de la salud mental.
La jornada reunió a más de 100 profesionales y funcionarios/as de establecimientos educacionales de Talca, quienes fortalecieron sus conocimientos para enfrentar los desafíos actuales de la salud mental en las aulas y reforzar el trabajo colaborativo con la red asistencial.
Con iniciativas como esta, el Servicio de Salud Maule, a través del CSMC Talca, continúa impulsando estrategias de promoción y prevención en salud mental junto a las comunidades educativas, convencido de que el trabajo articulado entre salud, educación y familias es fundamental para construir entornos más protectores, fortalecer la convivencia escolar y favorecer el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.







