En el marco del Día Nacional del Bombero, el Hospital de Curicó realizó una emotiva ceremonia para reconocer y homenajear a 14 funcionarios y un colaborador PAI de la institución. El encuentro buscó aplaudir a quienes, además de cumplir con su valiosa labor diaria en el ámbito de la salud pública, entregan su tiempo, valentía y esfuerzo al servicio de la comunidad como integrantes de Bomberos de Chile.
El encuentro contó con la participación de las máximas autoridades del establecimiento, jefaturas directas de los homenajeados y sus familias, quienes se reunieron para aplaudir este noble doble compromiso que une la vocación de sanar con la de proteger ante las emergencias.
Un tierno reconocimiento
Uno de los momentos más significativos y emotivos de la jornada estuvo a cargo de los niños y niñas del jardín infantil de la institución. Los pequeños asistieron personificados como “mini profesionales” de la salud y fueron los encargados de entregar un regalo especial a cada uno de los funcionarios destacados, llenando de ternura y orgullo el recinto.
Vocación sin fronteras
El reconocimiento visibilizó el despliegue de estos trabajadores, quienes no solo prestan servicio en el Cuerpo de Bomberos de Curicó, sino que también actúan activamente en comunas aledañas de la provincia, tales como:Teno, Molina, Romeral, Rauco y Sagrada Familia.
“Nos llena de satisfacción reconocer a 15 de nuestros funcionarios que, además de ser servidores públicos en salud, tienen la doble vocación de ser bomberos voluntarios en distintas comunas. La gran mayoría de ellas son mujeres, lo que representa un esfuerzo y un ejemplo enorme para la comunidad. Además, nos une un vínculo histórico, ya que el hospital formó su propia unidad de bomberos en 1971 tras el incendio del antiguo recinto, un patrimonio que aún atesoramos. Es una oportunidad para agradecer su entrega desinteresada y la de todos los bomberos de Chile”, expresó el Dr. Jorge Canteros Gatica, director del Hospital de Curicó.
“Tanto nuestro trabajo acá como el voluntariado en bomberos son labores profundamente cargadas de empatía y servicio a los demás. Además, me encanta ver que muchas de las homenajeadas somos mujeres, porque varias realizan una doble o hasta triple labor al combinar esto con sus roles de madres o cuidadoras”, expresó Ma. Eugenia Orel Rivera, trabajadora social del servicio de urgencia y bombera voluntaria.
De esta manera, la jornada concluyó con un profundo agradecimiento a estos 15 integrantes de la comunidad hospitalaria, quienes encarnan el espíritu del servicio público. Combinar la exigencia de la salud pública con el voluntariado de Bomberos de Chile es un testimonio vivo de entrega desinteresada; quince historias distintas unidas por un mismo propósito: salvar vidas, ya sea en los pasillos del hospital o en la primera línea de una emergencia.







