La innovadora propuesta de realidad virtual comenzó su recorrido por la Región del Maule, llevando una experiencia inmersiva sobre paisaje, memoria y naturaleza a establecimientos educacionales, principalmente rurales. Durante julio y agosto también realizará funciones abiertas a la comunidad en Talca, Constitución y Curicó.
Financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, FONDART Regional, Convocatoria 2026, SOY (Be) combina realidad virtual, video 360°, diseño escénico, paisaje y mediación participativa. La experiencia también dará origen a una publicación que recogerá las reflexiones surgidas durante su circulación territorial.
SOY (Be) inició esta semana su recorrido por la Región del Maule, llevando una experiencia de realidad virtual a establecimientos educacionales, principalmente rurales. La primera jornada se realizó en Yerbas Buenas, donde los estudiantes pudieron sumergirse en un viaje inmersivo por bosques, aguas y paisajes del sur de Chile. Durante las próximas semanas, la iniciativa continuará en comunas como Colbún, San Rafael, Linares y otros territorios de la región, acercando nuevas tecnologías y experiencias artísticas a comunidades que habitualmente tienen menor acceso a este tipo de iniciativas.
¿Qué ocurre cuando la tecnología deja de ser protagonista y se pone al servicio de la experiencia, la memoria y el territorio? Esa es la pregunta que impulsa SOY (Be), una propuesta creada por el diseñador escénico y gestor cultural Felipe Conejeros y la artista interdisciplinaria Carola Sandoval, financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, FONDART Regional, Convocatoria 2026. A través de lentes de realidad virtual y video en 360°, la obra invita a recorrer bosques nativos, aguas cordilleranas y paisajes del sur de Chile desde una perspectiva inmersiva.
El resultado es una experiencia sensorial donde el espectador deja de observar para convertirse en parte activa del recorrido.
“Entendimos que no era simplemente una película. Era una realidad de la que formas parte, capaz de despertar recuerdos, emociones y sensaciones.”, comenta Felipe Conejeros.
Lo que comenzó como una exploración vinculada al vestuario, las fibras vegetales y las artesanías de Rari fue evolucionando hacia una investigación que cruza diseño escénico, movimiento, paisaje, ecología, tecnologías inmersivas y saberes ancestrales. Grabada en territorios de la Región de La Araucanía, SOY (Be) se construyó a partir de experiencias biográficas, memorias familiares y recorridos por entornos naturales, incorporando registros sonoros de ríos, lagos y bosques.
Antes de iniciar su recorrido por el Maule, SOY (Be) ya fue presentado en World Stage Design – Sharjah 2025, en Emiratos Árabes Unidos, uno de los encuentros internacionales más relevantes dedicados al diseño escénico independiente, la arquitectura teatral y las nuevas tecnologías aplicadas a las artes. Su presencia en este espacio da cuenta del alcance de una propuesta que, sin embargo, ancla su sentido más profundo en los territorios y comunidades del sur de Chile.
El futuro es ancestral
El proyecto propone una reflexión sobre la relación contemporánea con el paisaje y la urgencia de proteger ecosistemas cada vez más amenazados. Para sus creadoras y creadores, acciones cotidianas como pedir permiso antes de entrar a un bosque o nombrar un lugar constituyen tecnologías ancestrales de una complejidad filosófica que el mundo contemporáneo tiende a subestimar.
“Si queremos sobrevivir a las crisis que estamos viviendo, necesitamos volver la mirada hacia saberes antiguos. Un futuro ancestral es aquel que reconoce el valor de los conocimientos territoriales y entiende que bosques, ríos, volcanes y animales son seres vivos con los que podemos dialogar”, cuenta Carola Sandoval, artista interdisciplinaria.
Gira, mediación y un libro colectivo
Entre junio y agosto, SOY (Be) realizará jornadas de exhibición en establecimientos educacionales, bibliotecas, centros culturales y organizaciones comunitarias de las comunas de Yerbas Buenas, Colbún, Linares y otras localidades de la región. Cada actividad incluirá espacios de mediación y conversación donde las y los participantes podrán compartir impresiones en torno a memoria, territorio, ecología, nuevas tecnologías y ciudadanía. Este proceso culminará con la publicación de un libro que reunirá registros, fotografías y reflexiones surgidas durante la gira, construyendo una memoria colectiva de la experiencia.
Además, durante julio y agosto se realizarán funciones abiertas a la comunidad en Talca, Constitución y Curicó, permitiendo que público de distintas edades pueda vivir esta experiencia inmersiva. Debido a que los cupos son limitados, las fechas, lugares y mecanismos de inscripción serán informados próximamente a través de las redes sociales del proyecto @soy_inmersive.







