El viento de junio en Cauquenes no solo arrastra las hojas del invierno; este año trae consigo el eco de una historia que cumple ocho décadas de vida. Fundado oficialmente el 13 de junio de 1946 bajo el aliento del célebre lema presidencial “Gobernar es educar”, el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda (LIPAC) conmemora sus 80 años.
No es un aniversario cualquiera: es la celebración de una institución que nació moldeando el metal y la madera de una provincia, sobrevivió a la furia de la naturaleza y hoy alza la mirada hacia la revolución tecnológica del nuevo siglo.
Del Yunque de los Artesanos a las Aulas del Siglo XXI
La historia comenzó con apenas un puñado de alumnos valientes. En sus inicios, bajo el nombre de Escuela de Artesanos, el establecimiento ocupaba el viejo local de la calle Balmaceda. Eran tiempos donde la tiza convivía estrechamente con el olor a aserrín y el calor de las fraguas. El plantel debutó con especialidades fundamentales como Mecánica, Mueblería y Carpintería.
Con el paso de las décadas, la escuela se transformó en la Escuela Industrial ,para luego convertirse en Instituto Politécnico (Inspol) y posteriormente adoptó su identidad definitiva como el Liceo Politécnico C-33, antes de bautizarse en honor al presidente Aguirre Cerda. Su evolución educativa siempre ha ido de la mano con el pulso productivo de la provincia y la Región del Maule: se incorporaron especialidades como Electricidad, Construcciones Metálicas, Administración, y Conectividad y Redes. Aquel espacio formativo mutó de un taller de oficios tradicionales a un complejo ecosistema de Educación Media Técnico-Profesional (EMTP), transformándose en el motor de movilidad social para miles de familias cauqueninas.
Los Rostros en el Timón: Una Línea de Liderazgo y Resiliencia
El devenir pedagógico del LIPAC ha sido conducido por liderazgos firmes, cada uno reflejando el espíritu y los desafíos de su propia época. La memoria colectiva de los pasillos rinde homenaje a quienes guiaron el rumbo de la institución:
*Don Carlos Lorca Olguín (1946 – 1957):* El director fundador. Le tocó levantar la institución desde la nada, ordenar los primeros talleres mecánicos y madereros, y recibir a la primera promoción de estudiantes que inauguraron el prestigio del liceo.
*Don Miguel Vergara Valdés (1958 – 1976):* Su gestión consolidó la transición hacia la Escuela Industrial. Durante su extenso período, su esposa, la poetisa Gabriela Torrealba, escribió la letra del Himno del Liceo, dotando a la comunidad de una identidad lírica que hasta hoy se canta con orgullo.
Don Voltaire Rojas Blanco (1977 – 1978): Lideró un período breve pero de crucial ordenamiento administrativo en años de profundos cambios institucionales a nivel nacional.
Don Mario Orellana Alarcón (1978 – 1982): Antiguo alumno de la primera promoción de mecánicos de 1946. Su regreso como director plasmó la mística de que el LIPAC era una gran familia capaz de formar a sus propios líderes.
Señora Carmen Amigo Yévenes (Primer Período: 1982 – 2016): Tres décadas y media de dedicación ininterrumpida. Su gestión atravesó la municipalización y las reformas educacionales más importantes de fines de siglo. Bajo su mando, el liceo enfrentó su momento más oscuro: el terremoto del 27 de febrero de 2010. Vio caer los muros históricos y, con resiliencia inquebrantable, levantó el liceo en un complejo de salas modulares para no interrumpir las clases.
Don Marcelo Pérez Arellano (Abril – Diciembre 2016): Asumió la dirección en un período de transición clave, manteniendo la continuidad del servicio educativo tras la salida de la dirección histórica.
Don Juan Pablo Inzunza Yáñez (2017 – 2021): Lideró los procesos de modernización técnica de fines de la década y le tocó timonear la institución durante el inédito y complejo escenario pedagógico de la pandemia del COVID-19, resguardando el vínculo con los estudiantes a la distancia.
Señora Carmen Amigo Yévenes (Segundo Período: Marzo – Junio 2022): Regresó brevemente a las aulas que marcaron su vida para liderar la histórica transición del liceo desde la administración municipal hacia el nuevo sistema público.
Don Renato Plaza Berroeta (Junio 2022 – A la fecha): El director del presente y del mañana. Con la integración definitiva del establecimiento al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Maule Costa, asumió el desafío de revitalizar el liceo, sanar la convivencia escolar en la post-pandemia, rescatar el patrimonio histórico a través de la literatura institucional y encabezar el salto hacia la educación del futuro.
La Proyección Actual: Hacia la Industria 4.0 y una Nueva Casa Definitiva
Hoy, al cumplir 80 años, el LIPAC no se queda en la nostalgia; se proyecta hacia adelante con una ambición renovada. En el plano educativo, el proyecto institucional ya no se limita a replicar técnicas manuales estándar. Bajo el enfoque de la Industria 4.0, el liceo rediseña sus estrategias pedagógicas para integrar de forma transversal la automatización, el Internet de las Cosas (IoT), la robótica y el uso de herramientas digitales dentro de sus seis especialidades vigentes.
Pero el hito más concreto que define su proyección es el esperado megaproyecto de reposición estructural. Con un diseño 100% terminado y una inversión proyectada que supera los 20 mil millones de pesos, el LIPAC se prepara para la construcción de una infraestructura definitiva de estándar internacional. Este proyecto, coordinado entre el SLEP Maule Costa y el Ministerio de Obras Públicas (MOP), no solo saldará de manera definitiva la deuda histórica que dejó el terremoto del 2010, sino que convertirá al liceo en el complejo educacional técnico más moderno de la zona centro-sur del país.
A sus 80 años, el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda demuestra que sus murallas pueden cambiar, pero su alma sigue intacta: la de una comunidad indomable que, desde el aula y el taller, sigue forjando el futuro del desarrollo de Cauquenes.







